República de El Salvador

La República de El Salvador, es un país soberano de América Central ubicado en el litoral del Océano Pacífico con una extensión territorial de 21,041 km².

En el año 2015, contaba con una población estimada en 6’521,000 habitantes, siendo el país más densamente poblado del continente americano. Su clima es cálido tropical.

El Salvador limita con Guatemala al oeste y con Honduras al norte y al este, al sureste el golfo de Fonseca lo separa de Nicaragua, y flanqueado al sur por el océano Pacífico. Su territorio está organizado en 14 departamentos, 39 distritos y 262 municipios.6 La ciudad de San Salvador es la capital del país; su área metropolitana incluye 14 municipalidades cercanas, y concentra la actividad política y económica de la república.

Las ciudades de Santa Ana y San Miguel son otros centros importantes del país y su moneda ofician es el colón desde 1892.

El país atravesó por una guerra civil de 12 años, cuyo costo humano llegó aproximadamente a 75 000 vidas, finalizó el 16 de enero de 1992, cuando el gobierno y la guerrilla firmaron los acuerdos de paz que dieron lugar a reformas militares, sociales y políticas.
En 2001, fue sustituido progresivamente por el dólar estadounidense, aunque oficialmente no ha dejado de tener curso legal.

I.- El gobierno


La Constitución Política del año 1983, dispone que El Salvador es un país con un sistema político pluralista que se expresa por medio de sus partidos políticos, los cuales son los únicos instrumentos para la representación del pueblo.
Para su administración política, el territorio se divide en departamentos, y en cada uno de ellos existe un gobernador elegido por el poder ejecutivo; dichos funcionarios ejercen labores administrativas cuya función principal es la de servir de enlace entre la presidencia y los gobiernos locales de cada departamento, así como atender las necesidades de las comunidades en coordinación con la dirección de Protección Civil del Ministerio de Gobernación.
En El Salvador, para el gobierno local los departamentos se dividen en municipios, que son autónomos en lo económico, técnico y administrativo, aunque están obligados a colaborar con otras instituciones públicas en los planes de desarrollo nacional y regional.

A.- Poder Ejecutivo


El Órgano Ejecutivo se encuentra conformado por el presidente y vicepresidente de la República, los ministros y viceministros junto a sus funcionarios dependientes. El período presidencial es de cinco años.

El mandatario es también el comandante general de la Fuerza Armada, institución encargada de la defensa nacional.

La seguridad pública se encuentra a cargo de la Policía Nacional Civil. También existe un Consejo de Ministros.

B.- Poder Legislativo


Es un cuerpo colegiado conformado por ochenta y cuatro diputados, al que le corresponde, fundamentalmente, la función de legislar. Sus miembros se renuevan cada tres años, y pueden ser reelegidos.

Las resoluciones del Órgano Legislativo, o Asamblea Legislativa, requieren del voto favorable de la mitad más uno de los diputados, salvo los casos específicos dictados en la Constitución.

También puede formar comisiones especiales para investigar asuntos de interés nacional.

C.- Poder Judicial


La potestad de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado corresponde al Órgano Judicial, el cual está compuesto por la Corte Suprema de Justicia, las Cámaras de Segunda Instancia, y los demás tribunales que disponen las leyes del país en las materias que les corresponden.
También existe un Consejo Nacional de la Judicatura, una entidad independiente en sus funciones que contribuye a la eficiencia de la carrera judicial.

D.- Ministerio Público


El Ministerio Público de El Salvador lo conforman la Fiscalía General de la República, encargada de defender y representar los intereses del Estado, así como la competencia de investigar y promover la acción penal ante el cometimiento de un hecho delictivo; la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, surgida en virtud de las reformas constitucionales como consecuencia de los acuerdos de paz de Chapultepec; y la Procuraduría General de la República, que vela por la defensa de la familia, de las personas e intereses de los menores de edad, entre otras facultades.

E.- Tribunal Supremo Electoral


El Tribunal Supremo Electoral es la máxima autoridad en materia de elecciones. Está compuesto por cinco magistrados elegidos por la Asamblea Legislativa y duran cinco años en sus funciones.

Al organismo le corresponde convocar, organizar, dirigir y vigilar los procesos electorales relacionados con la elección del presidente y vice presidente de la República, diputados al Parlamento Centroamericano, diputados a la Asamblea Legislativa, y miembros de los concejos municipales.

F.- Corte de Cuentas


La Corte de Cuentas de El Salvador es el ente que le corresponde la fiscalización de la hacienda pública en general y de la ejecución del presupuesto en particular, por lo que se considera el organismo rector del sistema nacional de control y auditoría de la gestión pública.

Las acciones de control consisten en auditorías financieras, auditorías operacionales y exámenes especiales.

II.- Los símbolos patrios


La bandera y el escudo actuales del país fueron creados mediante Decreto Legislativo del 17 de mayo de 1912, publicado en el Diario Oficial No. 125, Tomo No. 72, del 30 de mayo de 1912,7 siendo el presidente de la república el doctor Manuel Enrique Araujo.

A.- La bandera de El Salvador


El 20 de febrero de 1822, se juramentó y bendijo la bandera que encargara el general Manuel José Arce, con el objeto de levantar el espíritu de los soldados cuando se enfrentaron a Agustín de Iturbide, quien pretendía anexar Centroamérica a México.

La bandera es un paralelogramo de tela compuesto de tres franjas horizontales: azules la primera y la tercera, blanca la del centro.
Las dos franjas azules simbolizan los dos océanos que bañan a Centroamérica: el Océano Pacifico y el Atlántico, el color blanco simboliza la paz.
Lleva en medio de la franja blanca el Escudo Nacional o las palabras “Dios Unión Libertad. El Escudo es llevado si la organización que coloca la Bandera es gubernamental y todo lo que concierne el ejército.
La Bandera llevara “Dios Unión Libertad” en letras doradas si es colocada por cualquier individuo u organización que no sea del gobierno; como las escuelas, edificios públicos, barcos mercantes, etc.

B.- El Escudo


Fue diseñado por Rafael Rodríguez Barranza y adoptado oficialmente el 15 de septiembre de 1912.

Sus elementos significan: el triángulo, igualdad de todos ante la ley; los ángulos, los tres poderes del gobierno; los volcanes, la configuración geográfica del país y las cinco naciones centroamericanas.

El arco iris simboliza la paz, y el gorro frigio, la libertad. Los rayos luminosos los ideales del pueblo; los ramos de laurel; la gloria; los catorce gajos de ramas, los departamentos en que se divide el país, y las banderas, las cinco naciones centroamericanas.

C.- El Himno Nacional


El himno Nacional de El Salvador, que se adoptó popularmente como la Canción Nacional, el 15 de septiembre de 1879, no tuvo reconocimiento oficial sino hasta el 11 de diciembre de 1953, como consecuencia de una ruidosa polémica de prensa que se suscitó por unas dudas al respecto, y después de la cual se demostró que el Himno Nacional reconocido oficialmente era otro,
El Himno Nacional Oficial fue compuesto y escrito por los artistas Juan Aberle, compositor italiano que llegó al país a fines del siglo pasado dirigiendo una Compañía de Opera y el General Juan José Cañas, inspirado poeta y militar distinguido que hizo armas en la Compañías Nacional contra los filibusteros, allá por el año de 1856.

D.- Oración a la bandera


La Oración a la Bandera Salvadoreña, escrita en 1916 por el doctor David J. Guzmán, es un símbolo patrio de El Salvador, siendo reconocido oficialmente como tal por la Asamblea Legislativa el 22 de febrero de 2001.
Fue en el año de 1916, cuando era Presidente de la República el señor Carlos Meléndez, que el doctor David J. Guzmán ganó un concurso literario que fue convocado por el Estado para crear una Oración a la Bandera Salvadoreña.

E.- El Árbol


Por acuerdo gubernativo el 26 de junio de 1939, se designaron como árboles nacionales al Bálsamo y al Maquilishuat, siendo este último el que logró mayor arraigo en el alma popular.

Mide hasta 15 metros de altura. Sus grandes y espléndidas flores, de color rosa, ofrecen distintos grados de intensidad en su coloración.

F.- La Flor Nacional


Originaria de América, el izote o itabo alcanza hasta cinco y 10 metros de altura. Sus hojas, a veces de más de 50 centímetros de longitud, rígidas y puntiagudas, poseen resistentes fibras que, al extraerse, son utilizadas en textilería.

Sus blancas flores, agrupadas en panojas de hasta 1.50 metros de altura, preparadas en ensaladas o en curtidos, constituyen uno de los platos más gustados por los salvadoreños.

G.- El Ave Nacional


Fue declarado ave nacional por acuerdo legislativo, el 21 de octubre de 1999. El Torogoz o Talapo recibió este honor por su singular belleza expresada en su colorido plumaje.
Es un Ave Inadaptable al cautiverio y símbolo de la Unidad Familiar por la participación en pareja en el cuidado de sus pichones.
Aunque es una especie en peligro de extinción en todo el país, aun puede encontrase con mayor presencia en las Zonas Montañosas de la región Nororiente de nuestro país.

III.- Geografía


Con 21.040 km², El Salvador es el país más pequeño de América Central, pero sus casi 7 millones de habitantes le convierte en el país más densamente poblado de la región.

Es el único de los países de Centroamérica que no tiene costas en el Atlántico. El idioma oficial es el español.
El país tiene 14 departamentos divididos en un total de 39 distritos, los cuales se subdividen en 262 municipios.

Cabe agregar que el 11 de septiembre de 1992, la Corte Internacional de Justicia resolvió un diferendo limítrofe entre El Salvador y Honduras sobre un total de 440 km², de los que se adjudicaron 150 km² a El Salvador y 290 km² a Honduras.
Ambos países dieron por finalizada la demarcación de la frontera en el año 2006, en cumplimiento de la sentencia.
El Salvador ejerce también soberanía y jurisdicción sobre el mar, el subsuelo y el lecho marinos hasta una distancia de 200 millas marinas contadas desde la línea de más baja marea.
La demarcación de la CIJ tuvo como resultado una gran cantidad de habitantes con doble nacionalidad y muchos ciudadanos que siguen considerándose salvadoreños, siendo contados los hondureños, lo que genera problemas debido a la doble nacionalidad a la hora de votar y complicaciones a la hora de buscar asistencia pública, dado que las instituciones hondureñas se encuentran alejadas de estas zonas y las personas siguen acercándose a las instituciones salvadoreñas.

A.- Relieve


La topografía de El Salvador es escabrosa debido a las actividades volcánicas y tectónicas. Desde el punto de vista morfológico, se divide en seis regiones fisiográficas: planicie costera, cadena costera, fosa central, fosa interior, cadena interior y cordillera fronteriza. También se distinguen una serie de valles.

1.- Planicie Costera


Se ubica entre la costa bañada del océano Pacífico y las estribaciones meridionales de la cadena costera, y se encuentra comprendida en la denominada zona costera que abarca 21 mil km², de los cuales 7 mil km² pertenecen a la franja costera y 14 mil km² a la franja marina.

La línea de costa tiene 307 km de longitud1 abarcando desde el río Paz hasta el golfo de Fonseca.
La cordillera del Bálsamo, la sierra de Jucuarán y el volcán de Conchagua, dividen el paisaje costero en seis secciones: planicie costera de Occidente, entre el estuario del río Paz y Punta Remedios; costa acantilada, asociada a la cordillera del Bálsamo; planicie costera central, entre La Libertad y playa El Espino; costa acantilada, asociada a la sierra de Jucuarán; planicie costera oriental, entre playa El Cuco y Punta Amapala; y la costa del golfo de Fonseca, entre Punta Amapala y el río Goascorán.

2.-Cadena Costera


Ubicada entre la planicie costera y la fosa central, abarca desde el río Paz hasta el valle medio del río Grande de San Miguel, y se divide en las sierras Apaneca-Ilamatepec, que es la zona de la mayor producción de café en el país; la sierra Libertad-San Vicente, en cuya parte Norte localizada en el departamento de La Libertad se ubican la cuenca del río Lempa y la sub cuenca del río Suquiapa; y la sierra Tecapa-Chinameca, zona asociada con la bahía de Jiquilisco.
También sobresale la cordillera costera-meridional Jucuarán-Intipucá que se eleva entre la bahía de Jiquilisco y el golfo de Fonseca, y sus elevaciones más notables son los cerros El Mono, Baúl, Panela, Montoso, Buenavista y volcán Conchagua.

3.-Fosa Central


Se encuentra situada entre la cadena costera y las montañas fronterizas. Tiene una anchura que varía entre los 10 km y 30 km. Además, se localizan lagos como el Coatepeque e Ilopango; así como lagunas, valles y numerosos ríos.

En este lugar han ocurrido desplazamientos tectónicos a lo largo de la historia, y una intensa actividad eruptiva que ha provocado edificios volcánicos, entre los que cabe mencionar a los volcanes Chingo, Santa Ana, Izalco, San Salvador, San Vicente, Tecapa, Usulután y cerro Guazapa. Por otro lado, es la zona más densamente poblada del país, ya que allí se asientan importantes ciudades como lo son San Salvador, Santa Ana, y San Miguel.

4.-Coordillera Fronteriza


Son cordilleras fronterizas las de Alotepeque-Metapán que penetra al Norte del departamento de Santa Ana, se ramifica en el municipio de Metapán y se extiende en el centro y Norte del departamento de Chalatenango; al Oeste de Honduras se une con la cordillera de Celaque.

Abundan las coníferas. Aquí se encuentran los puntos más elevados de El Salvador y las temperaturas más frías. Las cimas más elevadas son los cerros Miramundo, Montecristo, El Brujo, El Pital (la cima más elevada del país con 2.730 msnm) y el cerro Negro. La otra cordillera fronteriza es la de Nahuaterique en el Norte del departamento de Morazán.
Los valles en El Salvador se clasifican en superiores y bajos. El más notable por su extensión es el valle superior del río Lempa.

5.-Fosa interior


Es la unidad geomorfológica más pequeña del país, ya que abarca un 5 por ciento del territorio. Se encuentra situada al Noroeste del mismo, en las regiones de los departamentos de Santa Ana y Chalatenango. Tiene una longitud aproximada de 70 km y contiene mucho cascajo.
El río Lempa y algunos de sus afluentes depositan en la fosa sedimentos fluviales.

6.-Cadena interior


En el Oeste del territorio, separa como una franja estrecha e irregular la fosa interior de la meseta central y se extiende desde las faldas del volcán Chingo hacia el centro y Norte del departamento de Santa Ana. Puede considerarse una estribación de la Sierra Madre de Chiapas.

B.- Áreas protegidas


En El Salvador existe una ley de áreas naturales protegidas, que le otorga al Ministerio de Medio Ambiente la potestad de declararlas por medio de un decreto ejecutivo.
De acuerdo a la legislación, dichas áreas pueden estar localizadas en territorio nacional de propiedad del Estado, de un municipio, de entes autónomos o privados y de personas naturales.
Hasta el mes de abril del año 2010, el número de áreas naturales protegidas era de setenta.96 Entre ellas destacan el Parque Nacional de los Volcanes, que comprende a tres importantes volcanes de la cordillera Apaneca-Ilamatepec: el Izalco, Santa Ana y Cerro Verde; el Parque nacional Montecristo, parte de la reserva de la biosfera Trifinio; Parque nacional El Imposible; volcán Tecapa, en el que se ubica también la laguna de Alegría; Parque El Boquerón en el volcán de San Salvador; el arrecife Los Cóbanos; complejo Conchagua; el parque nacional San Diego, San Felipe Las Barras, el Parque del Bicentenario, etc.
También existen sitios RAMSAR como el complejo Jaltepeque, laguna El Jocotal, bahía de Jiquilisco, embalse del Cerrón Grande, laguna de Olomega y complejo Güija.
Sin embargo, El Salvador es considerado el país más deforestado de Centroamérica.
Para el año 2006, la extensión de bosque, incluyendo manglares, era 2.665 km² que equivalía a 12.6 por ciento del territorio, el cual correspondía a 1.1 por ciento del bosque regional.

Los factores de la reducción del área boscosa han sido ocasionados por los ciclos históricos de producción agrícola que empezó con la explotación del añil, y continuó con el café y el algodón; además, la alta presión poblacional que sobrepasa los 300 habitantes por kilómetro cuadrado, ocasiona la demanda de leña para cocinar y tierra para fines agrícolas.

Toda esta degradación magnífica la incidencia de los fenómenos naturales que provocan deslizamientos de tierras, inundaciones o pérdida de suelo fértil.

C.-Hidrografía


Para el año 2006, los recursos hídricos de El Salvador se estimaban en 17.8 km³, de los cuales 11.6 provienen de las aguas superficiales.
Asimismo, es el único país de Centroamérica cuyo territorio drena totalmente a la vertiente del océano Pacífico.
Un total de 360 ríos se consideran de importancia, los cuales están agrupados en diez regiones hidrográficas.

Las más importante es la cuenca del río Lempa, de la que un 56 por ciento pertenece a El Salvador, y el resto a Guatemala y Honduras.
Las otras cuencas son: Paz, Cara Sucia-San Pedro, Grande de Sonsonate-Banderas, Mandinga-Comalapa, Jiboa-Estero Jaltepeque, bahía de Jiquilisco, Grande de San Miguel, Sirama y Goascorán.
Por otra parte, para el año 2005 fueron identificados un total de 59 cuerpos de agua como lagos, entre los que destacan Ilopango, Güija y Coatepeque, así como lagunas, embalses, manglares y esteros. Los embalses hidroeléctricos comprenden: Cerrón Grande, 5 de noviembre, 15 de septiembre y Guajoyo.
El Salvador también dispone de aguas subterráneas. Aunque su delimitación geográfica no ha sido detallada, existe un estimado de 2000 millones de m³ de recarga de precipitación al año. Los acuíferos de mayor rendimiento corresponden a Sonsonate-Acajutla, Jiboa-Lempa, Lempa-Jiquilisco, Usulután-Vado Marín, Valle de Zapotitán, Quezaltepeque-Opico, y San Salvador, entre otros. Todos ellos se encuentran ubicados en la Fosa Central y Planicie costera del territorio.

D.-Vulcanología y Sismología


El país se encuentra en el cinturón de Fuego del Pacífico, y su territorio volcánico es muy activo.
De hecho, el 90 por ciento de su suelo es conformado por materiales volcánicos. El número de volcanes individuales es de veintitrés, aunque solo cuatro de ellos, Santa Ana, San Salvador, San Miguel e Izalco, han tenido actividad continuada.
Por otra parte, la erupción del volcán de Ilopango en el año 260 d. C., ha sido una de las más grandes de la región centroamericana.
Por las características geotectónicas y morfológicas, los volcanes se dividen en dos grupos: los volcanes antiguos del Terciario y los volcanes jóvenes del Cuaternario.
Al primer grupo pertenecen volcanes como el de Siguatepeque y Cacahuatique, y se considera que tienen remotas posibilidades de entrar en erupción; por su parte, los volcanes del Cuaternario presentan los tipos de estrato volcanes altos, depresiones volcano-tectónicas, cráteres de explosión, cráteres por hundimiento o conos de escorias. Ejemplos de ellos son: Santa Ana, Izalco, San Salvador, San Vicente, San Miguel, Tecapa y Conchagua, entre otros.
El Salvador, por su cadena volcánica y su ubicación en un sistema de fallas geológicas y el proceso de subducción entre las placas tectónicas de Cocos y el Caribe, se encuentra en una región de alto índice de actividad sísmica.
Un total de 55 terremotos han ocurrido entre 1573 y 2001, y se estima que un 70 por ciento del territorio puede verse afectado por la ocurrencia de un evento de esta naturaleza.
El número de víctimas desde los años 1980 se ha incrementado, situación que se atribuye a la presión demográfica.

E.-El Clima


El Salvador se encuentra en la zona climática tropical y ofrece condiciones térmicas similares durante todo el año.

Sin embargo, debido a su franja costera a lo largo del Océano Pacífico, ocurren oscilaciones anuales importantes relacionadas con la brisa marina que transporta humedad y calor.
Como los termómetros de las estaciones meteorológicas van siendo influenciados por la isla de calor de las urbes, en los últimos treinta años la temperatura ha aumentado, siendo los años ochenta una de las décadas más calientes, con precipitaciones influenciadas por el evento ENOS.
El Salvador tiene dos estaciones: la seca, de noviembre a abril y la lluviosa, de mayo a octubre.

Además, el país se ve afectado por la estación de huracanes del Caribe entre junio y noviembre.

Las frecuentes tormentas tropicales y huracanes aumentan el caudal de los ríos locales, afectando algunas de las áreas con inundaciones.

IV.- Cultura


La cultura popular de El Salvador comprende tradiciones y costumbres ancestrales, provenientes de las culturas prehispánicas, que se fusionaron con las costumbres españolas.

Los núcleos de población más representativos y tradicionales se localizan en las zonas de los izalcos, nonualcos, alrededores de San Salvador y Cacaopera.

Entre las expresiones materiales del folclore salvadoreño, se incluyen elementos como la artesanía, en la que existen importantes centros de producción enNahuizalco, La Palma o Ilobasco; y los objetos incluyen diversos tipos de alfarería, cerámica, jarcia, cestería, barro cocido, juguetes, pirotecnia, etc.
En cuanto a la vivienda, según datos del año 2003, en las comunidades indígenas la utilización del techo de paja se consideraba desaparecida, mientras que las paredes de adobe aún perduraban. En lo que respecta a vestimenta, las prendas tradicionales son utilizadas en su mayor parte en eventos culturales, aunque ocasionalmente puede observarse como parte de la vestimenta diaria en ciertas poblaciones como Izalco, Nahuizalco o Panchimalco.
En el campo de las expresiones sociales, resaltan las cofradías y hermandades, que en El Salvador alcanzan un número de cincuenta y tres. Las localidades adonde se encuentran las de mayor tradición, incluyen a Izalco, Panchimalco, Jayaque, San Pedro Nonualco o Santo Domingo de Guzmán; por otra parte, en el comercio popular, existe el tiangue, y sobreviven juegos tradicionales para niños y adultos como el yo-yo, el trompo, el capirucho, las chibolas, el palo ensebado, lacarrera de cintas a caballo, etc.
Concerniente al aspecto espiritual y mental, cabe destacar las fiestas patronales que tienen lugar en todos los municipios, entre ellas resaltan las de San Miguel, en la que tiene lugar un reconocido carnaval, así como en San Salvador, con las fiestas agostinas, o Santa Ana con las fiestas julias.

Otras expresiones son las danzas, y una breve lista comprende al torito pinto, los historiantes, los chapetones, el tigre y el venado, los emplumados, etc.

También existe un acervo de leyendas y cuentos, siendo representativos la siguanaba, el cipitío, y el cadejo, entre otras.

A.-Gastronomía


El maíz, que es igualmente utilizado por muchos pueblos de América, es el ingrediente principal de la cocina típica salvadoreña.

El platillo por excelencia es la pupusa, que tiene un día nacional que se celebra cada segundo domingo de noviembre.

Otros alimentos populares elaborados de maíz son: las tortillas, muy importantes en la alimentación diaria de los salvadoreños; así como los tamales; variedades de atoles como el de atol de elote, piñuela, shuco o chilate; y bocadillos como las riguas; tustacas y totopostes; y la chicha de maíz como bebida.

Además, existen festivales del maíz, también conocidos como atoladas, que son celebrados en el segundo semestre de cada año en diversas poblaciones del país, usualmente en agosto. Estos festines pueden tener un carácter familiar. Aparte del maíz, el frijol es otro ingrediente muy utilizado en la cocina salvadoreña.

Otros platillos tradicionales son: gallo en chicha, sopa de gallina, sopa de patas, consomé de garrobo, sopa de frijoles con cerdo y masitas, nuégados de yuca, buñuelos de huevo, yuca con chicharrón, ayote en miel, torrejas en miel, y pan con pavo, entre otros.
También existe una variedad de dulces artesanales, y poblaciones como Santa Ana y San Vicente son importantes en su elaboración.

Se comercializan principalmente en las fiestas patronales del país, y una breve lista comprende: conservas de coco, coco rallado, melcochas, chilacayote, dulce de leche, dulce de nance, dulce de tamarindo, dulce de panela, entre muchos otros.

Otra importante oferta gastronómica tradicional, dentro del pan dulce, incluye la cemita, viejitas, salpores, pichardines, quesadillas de queso, torta de yema, marquesote, etc.

En cuanto a las bebidas tradicionales calientes son: el chocolate, el café, leche poleada, y las ya mencionadas que son elaboradas a partir del maíz. Bebidas frías populares, llamados frescos, son: horchata, tamarindo, cebada, ensalada, arrayán, chan, y el tiste, por mencionar algunos.

B.-Literatura


Durante la época independentista en la provincia de San Salvador predominaba la oratoria, y en los primeros años de la república se desarrolló una etapa Neoclásica cuyos iniciadores fueron Miguel Álvarez Castro, Enrique Hoyos e Ignacio Gómez.
Ya a mediados del siglo XIX existió una primera generación romántica con autores como Juan José Cañas, Francisco Esteban Galindo, y Antonia Galindo.

La segunda corriente romántica tuvo entre sus exponentes a Francisco Gavidia, quien fue también uno de los iniciadores del Modernismo en Centroamérica; así como Román Mayorga Rivas, y Vicente Acosta, entre otros.
El final del siglo vio nacer a Alberto Masferrer quien destacó con un pensamiento social, el cual dejó plasmado en su obra periodística, oratoria, y ensayística. En esa época también figuraban Arturo Ambrogi, notable autor del impresionismo literario y José María Peralta Lagos, conocido costumbrista.

Poetas de la época fueron: Ramón de Nunfio, Alfonso Espino, Alberto Rivas Bonilla, o Sarbelio Navarrete y entre los prosistas: Francisco Herrera Velado, Carlos Serpas, Miguel Ángel Espino y Alberto Guerra Trigueros, entre otros.

Literatos de la generación de los años 1910 y 1915 fueron: Alfredo Espino, Vicente Rosales y Rosales, Raúl Contreras, o Julio Enrique Ávila.

A partir de los años 1920, apareció otra generación de autores salvadoreños, entre los que destacan Salvador Salazar Arrué(Salarrué), que es considerado el mejor cuentista salvadoreño; Claudia Lars, una de las mejores voces femeninas de la lírica hispanoamericana del siglo XX; así como Serafín Quiteño o Lilian Serpas.

Otros autores del siglo XX son: Quino Caso, Pedro Geoffroy Rivas, Hugo Lindo, Alice Lardé de Venturino, Ricardo Trigueros de León, Matilde Elena López, y el fabulista León Sigüenza.
Asimismo, existió el grupo denominado de la “Generación comprometida”, que incorporaba a Ítalo López Vallecillos, Waldo Chávez Velasco, Irma Lanzas, Álvaro Menen Desleal, José Roberto Cea, Eugenio Martínez Orantes y Tirso Canales, entre otros; y el Círculo Literario Universitario Salvadoreño de Roque Dalton, Jorge Arias Gómez, Manlio Argueta y Roberto Armijo; tras estas generaciones surgieron poetas como David Escobar Galindo, y provenientes de grupos literarios como Luis Melgar Brizuela, Julio Iraheta Santos o Jaime Suárez Quemain.

C.-Artes plásticas


En la rama de la pintura, el primer artista conocido en El Salvador fue Wenceslao Cisneros. Posteriormente surgieron nombres como Marcelino Carballo, oriundo de Zacatecoluca; y Pascasio González, que también figuró en la arquitectura.

Ya en el siglo XX, artistas con influencia europea fueron: Carlos Alberto Imery, formador de generaciones de pintores; Miguel Ortiz Villacorta, que también tuvo a su cargo una academia; así como Pedro Ángel Espinoza, de origen humilde.

De características costumbristas, surgidos del primer tercio del siglo XX, son el mismo Salarrué, Zélie Lardé y José Mejía Vides. Notable personaje que dejó escuela en el país fue el español Valero Lecha, formador de reconocidos pintores como: Julia Díaz, Raúl Elas Reyes y Noé Canjura.

Opuestos a la corriente academicista, llamados “Los independientes”, son: Camilo Minero, Luis Ángel Salinas y Carlos Cañas.

Durante los años 1970, época de agitación social, surgieron varias figuras entre las que se puede mencionar a Roberto Huezo, Armando Solís, Antonio García Ponce, Fernando Llort y César Menéndez, entre otros. Parte de una fecunda lista de artistas contemporáneos son: Antonio Bonilla, Roberto Galicia, Sonia Melara, Mayra Barraza, y Walterio Iraheta. En la rama de la caricatura, resalta Toño Salazar, y otros artistas del género son Rigo, Bollani y Ruz.
En el campo de la escultura, resalta el nombre de Valentín Estrada, que es considerado el primer “escultor nacional”.

Para los años 1970, ejerció influencia en el país el español Benjamín Saúl; otros escultores son: Enrique Salaverría, Rubén Martínez, Leonidas Ostorga, Negra Álvarez, Tití Escalante, Mauricio Álvarez, Verónica Vides y Guillermo Perdomo.

D.-La Música


La música tradicional salvadoreña, que es interpretada en sus danzas, es producto del mestizaje precolombino, europeo y africano.

En los primeros años de la época republicana eran interpretados en el país coplas, valses, romances y canciones patrióticas, y también surgieron las primeras bandas militares.

En la primera mitad del siglo XX, se popularizaron las marimbas, y algunos grupos lograron notoriedad internacional.

Asimismo, fue la época en la que destacaron notables compositores de temas que variaban de lo académico a lo costumbrista, tales como Felipe Soto, Ciriaco de Jesús Alas, David Granadino, Pancho Lara, Lito Barrientos, Luis Alonso Polío,Francisco Palaviccini, y Benjamín Solís; cabe también mencionar a la musicóloga María de Baratta.
Otros intérpretes de música académica son Germán Cáceres, Alejandro Muñoz Ciudad Real, Esteban Servellón, y el maestro de origen rumano Ion Cubicec.

También en El Salvador existen la Orquesta Sinfónica, así como la Orquesta Sinfónica Juvenil, además de un Coro Nacional.
Con el arribo de nuevos géneros musicales, aparecieron las orquestas de baile, y para los año 1960 y 1970 empezaron a proliferar los grupos juveniles, entre los que cabe destacar a los intérpretes del género rock y otros estilos modernos como el heavy metal, existiendo en 2011 ochenta y seis bandas de este estilo con discos grabados.

Por otra parte, en el país se ha consolidado la cumbia salvadoreña.

E.-La Religión


La Constitución de El Salvador garantiza el libre ejercicio de todas las religiones. La misma carta fundamental reconoce la personalidad jurídica de la Iglesia Católica, mientras que las demás iglesias pueden obtener, conforme a las leyes, el reconocimiento de su personalidad. Históricamente el país ha tenido una marcada mayoría católica, de acuerdo a diferentes encuestas, esta realidad ha ido cambiando, en 1995, un 16.8 por ciento de la población se consideraba cristianos evangélicos, mientras que para el año 2008, el porcentaje había aumentado hasta 34.4 por ciento, en contraste la población católica se encuentra en disminución, pasando de un 67.9 por ciento en 1995, hasta un 50.4 por ciento de acuerdo a un sondeo de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas del año 2009.
Los grupos cristianos no protestantes en El Salvador son la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, los testigos de Jehová, y la Comunidad de Cristo; y doctrinas no cristianas, como el bahaísmo, islamismo, budismo, judaísmo, grupos relacionados con el hinduismo, rosacrucismo, movimientos psíquico-espiritualistas de la Nueva Era y religión popular o sincrética de tradiciones nativas y catolicismo.

V.- Historia


El territorio salvadoreño forma parte del área de Mesoamérica, y se encuentra ubicado en una región que sirvió de paso de objetos e ideas a través del tiempo.

A.-Época Precolombina


Las primeras evidencias culturales en El Salvador se remontan a ocho mil años, justamente en el período arcaico de 8000 a 1500 a.C., época de grandes migraciones a diversas zonas mesoamericanas, una de ellas la costa del Pacífico del país.
Entre el período preclásico temprano entre 1500 a 900 a.C. y medio entre 900 a 500 a.C., se asentaron grupos mayas en la región occidental.

Para el caso, en el área de Chalchuapa se han encontrado restos de antiguos asentamientos, probablemente emigrados de Chiapas y Guatemala.
Desde esta zona partieron grupos hacia lugares como Jayaque o Antiguo Cuscatlán en el período preclásico medio.
En el preclásico tardío entre 500 a.C. a 250 d.C., existió desarrollo cultural y relaciones de tipo lingüística, escultórica y comercial con las tierras altas de Guatemala, especialmente con la cerámica Usulután y la obsidiana.

Además, las tres zonas del país occidental, central y oriental se encontraban pobladas y se incrementó la construcción de montículos como en Quelepa, Atiquizaya y El Trapiche.

Sin embargo, el florecimiento se vio interrumpido en varios sectores por la erupción del volcán de Ilopango en el 260 d. C.

En el período clásico temprano, en Quelepa, poblado por lencas y que no fue afectado por la erupción de Ilopango, hubo progreso notable y se establecieron relaciones con poblaciones de tierras altas y del sur del istmo.

Para el período clásico medio existió repoblación del occidente y centro del territorio por grupos mayas-chortí.
Una de las localidades era Joya de Cerén, ocupada en el siglo VI y cuyos habitantes se vieron afectados por la erupción del volcán Caldera; también la zona del lago de Güija fue un lugar de intercambio importante con el occidente de Honduras, valle de Motagua y Petén. Por otra parte, en esa época se establecieron los cacaoperas en la región oriental.
En el período clásico tardío se manifestó un desarrollo cultural evidenciado por la construcción de complejos arquitectónicos, siendo los más representativos: Tazumal, Cara Sucia, Cihuatán, Quelepa y San Andrés.

El período postclásico es caracterizado por los Estados seculares. Sitios como Tazumal y Laguna Seca son abandonados después del año 1200; aunque posteriormente arribaron grupos multiétnicos de influencia nahua: los nonoalca-pipiles, que ocuparon un estimado de tres cuartas partes del territorio salvadoreño.
En esta fase existió la construcción de obras de ingeniería y el comercio a larga distancia; por otra parte, la sociedad se vio marcada por la estratificación, el dominio de un gobernante supremo y la presencia de órdenes militares.

Entre los núcleos indígenas más importantes se encontraban los izalcos y principalmente el Señorío de Cuscatlán, que se considera el modelo del desarrollo local en este período.

B.-Época Colombina


El año 1522, cinco navíos españoles partieron desde Panamá para explorar las costas del litoral pacífico.

El piloto mayor era Andrés Niño quien bautizó al golfo de Fonseca y el 31 de mayo desembarcó en una isla a la que llamó “Petronila” (Meanguera).
Para junio de 1524, el conquistador Pedro de Alvarado atravesó el río Paz con tropas españolas acompañadas de indios auxiliares, e inició el sometimiento de los nativos en el actual territorio salvadoreño.

Los colonizadores establecieron en los años posteriores diversas poblaciones: San Salvador, erigida en 1525, pero que tuvo su asiento definitivo en 1545; San Miguel, cuyo primer asentamiento surgió en 1530; y la villa de la Trinidad fundada en 1553.

Todo el territorio comprendería las Alcaldías Mayores de Sonsonate y San Salvador, ambas parte del Reino de Guatemala. Junto a la conquista española también se desarrolló el mestizaje, el proceso de evangelización católica, la enseñanza del idioma castellano, y el arribo de esclavos africanos.

Por la escasez de oro y plata, el Reino no tenía la preponderancia de otras posesiones americanas, por lo que sustentó su economía en la agricultura. Para la creación de riqueza era aprovechado el trabajo de los indios, así como la apropiación de tierra.
Además, los nativos, reducidos a pueblos de indios, eran sujetos a tributos, y no fueron raras las quejas por abusos de autoridad. De hecho, se registró un motín en Izalco el año 1725.

La conquista centroamericana tuvo una etapa inicial de extracción de materias primas, a la que siguió la dependencia de un producto de exportación: primero fue el cacao cuyo cultivo de grandes plantaciones empezó desde 1540, en la provincia salvadoreña, principalmente en la región sonsonateca y después el tinte de añil que desde 1600, era de gran importancia para la economía del Reino y de San Salvador especialmente, ya que era su principal producto de exportación.

En contraste, su proceso de elaboración perjudicaba la salud de los obreros indígenas. A estos artículos se añadían el hierro de Metapán y también el denominado bálsamo del Perú cuya exportación, como sucedió con el añil, perduró una vez terminado el dominio español.
Sin embargo, en este período existieron factores que menoscababan el dinamismo de la economía, tales como: la merma de la población indígena por enfermedades, recesiones provocadas por las guerras en las que se enfrascaba la corona española, pésimas vías de comunicación, plagas de chapulín, y el dominio del comercio en la región por los ricos comerciantes afincados en la ciudad de Guatemala, entre otros.
Para 1785, en virtud de las reformas borbónicas, se instituyó la Intendencia de San Salvador.

C.-La Independencia y la República Federal


Desde la primera década del siglo XIX, en las posesiones americanas de la corona española, comenzaban a surgir movimientos con inquietudes independentistas. San Salvador no era ajena a los sucesos, ya que la situación económica y política era desfavorable para los habitantes de la provincia.

La élite local conformada por criollos y religiosos deseaban lograr la autonomía y sacudirse el dominio de la aristocracia guatemalteca, por lo que el 5 de noviembre de 1811 estalló una sublevación en contra de las autoridades europeas.

La revuelta, que fue la primera en el Reino, no halló respaldo en las autoridades de las demás poblaciones, por lo que terminó en fracaso. Sin embargo, otro alzamiento tendría lugar en 1814.

El gobierno de la Capitanía logró mantener el control sobre los amotinados hasta el año 1821, cuando en la región se conoció la firma del Plan de Iguala en elVirreinato de Nueva España, y la proclamación de independencia de Ciudad Real; que motivó a los independentistas a presionar al Jefe Político Gabino Gaínza para que convocase a la Diputación Provincial y firmar el Acta de Independencia que tuvo lugar el 15 de septiembre.

Sin embargo, y a pesar que en dicha acta se estipulaba la convocatoria a un congreso para decidir el gobierno de las provincias, las autoridades guatemaltecas y adeptos al Plan de Iguala dispusieron la anexión al Imperio Mexicano el 5 de enero de 1822.

La facción salvadoreña se opuso a la decisión por sus ideas republicanas, pero no pudo impedir que San Salvador acabara anexada al Imperio, aunque por breve tiempo, ya que Agustín de Iturbide abdicaría al trono.

El 1 de julio de 1823, se proclamó la independencia absoluta de las antiguas provincias del Reino de Guatemala que pasaron a llamarse Provincias Unidas del Centro de América y cuya Asamblea Constituyente era presidida por José Matías Delgado.

A finales de ese año y principios de 1824, la Alcaldía Mayor de Sonsonate y posteriormente la localidad de Ahuachapán, se anexaron a la provincia salvadoreña.

La República Federal de Centro América se constituyó el día 22 de noviembre de 1824, y El Salvador era uno de sus cinco Estados. No obstante, el 12 de junio de ese mismo año los salvadoreños se habían apresurado a emitir su propia constitución, para contrarrestar cualquier asechanza del centralismo guatemalteco.

A pesar del régimen federal, en el territorio aún prevalecía la vieja rivalidad entre los provincianos, que deseaban mantener la autonomía ante el mismo poder federal, y los conservadores guatemaltecos, que pretendían conservar su hegemonía en la región.
Tal antagonismo, sumado a la economía precaria, deficientes sistemas de comunicación, y una fuerza armada frágil, dificultó la existencia de la República hasta provocar dos guerras civiles entre los años 1826 a 1829 y de 1830 a 1842.

También en El Salvador ocurrió un levantamiento indígena acaudillado por Anastasio Aquino.

Con el éxodo de Francisco Morazán en 1840, el presidente centroamericano que tenía simpatizantes en El Salvador y quien se esforzó en implantar medidas liberales extremas en la nación, acabó la República Federal.

El 2 de febrero de 1841, El Salvador se proclamó como estado soberano e independiente.

D.-Nuevo Milenio


En 1992, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) mandó la delimitación de “Los Bolsones”, un área fronteriza disputada entre El Salvador y Honduras, pero, gracias a la intervención de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la CIJ en 2003, la total demarcación de la frontera terrestre ha sido finalizada en el 2006.

También en 1992, la CIJ aconsejó una resolución tripartita para la creación de las fronteras marítimas en el golfo de Fonseca.

El Salvador continúa reclamando la Isla Conejo, la cual no se incluye en la decisión de la CIJ en este mismo caso.

San Salvador, la capital, es conocida por los muchos sismos que ocurren; por lo cual se le ha llamado popularmente “Valle de las Hamacas” desde tiempos de la colonia.

El 10 de octubre de 1986, un terremoto de 5.7 grados de intensidad en la escala Richter, de 10 segundos de duración y muy superficial, destruyó gran parte de la ciudad de San Salvador con un total de 1500 fallecidos y 200 mil damnificados.

El 13 de enero de 2001, otro terremoto, este de 7.7 grados en la escala Richter, causó gran destrucción a lo largo y ancho del país.

Una de las tragedias humanas que sucedió como consecuencia del sismo fue un desprendimiento de tierra en la llamada cordillera del Bálsamo, en la ciudad de Santa Tecla, La Libertad, que provocó el fallecimiento de 800 personas y dejó a varios miles sin hogar.
El 13 de febrero de 2001, exactamente un mes después, otro terremoto, de 6.6 grados en la escala Richter, mató a 255 personas, dejando sin sus casas a cientos de familias, especialmente en el interior de la república, donde viven los estratos más pobres de la sociedad.

El 13 de octubre de 2014, un terremoto, de 7.3 grados en la escala Richter, ocurrió tres días después de la conmemoración del terremoto de 1986. A pesar de su magnitud, y que se prolongó por casi un minuto, los daños fueron leves y mató a una persona.
Las elecciones presidenciales, celebradas el 15 de marzo de 2009, dieron como ganador al periodista Mauricio Funes del partido de izquierda FMLN, siendo el primer gobierno de izquierda en la historia del país.
En los comicios del 9 de marzo de 2014, el FMLN vence nuevamente a ARENA y es electo como presidente de la república Salvador Sánchez Cerén, un ex comandante de las Fuerzas Populares de Liberación Farabundo Martí (FPL), organización integrante de ahora partido político FMLN, junto con Óscar Ortiz como vicepresidente de la República.