República de Argentina

La República Argentina, conocida simplemente como Argentina, es un país soberano de América del Sur, ubicado en el extremo sur y sudeste de dicho subcontinente. Adopta la forma de gobierno republicana, representativa y federal.
Los municipios son autónomos y la federación tiene como capital federal a la Ciudad de Buenos Aires, que posee un régimen especial de autonomía establecido en la Constitución. La Constitución reconoce la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas, garantizando sus derechos a la identidad, a una educación bilingüe e intercultural y la propiedad comunitaria de sus tierras.
Integra el Mercosur, la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la Organización de Estados Americanos (OEA).
En 2016, el Índice de Desarrollo Humano fue de 0,827; posicionándose en el puesto 45, formando parte del grupo de países de desarrollo humano muy alto, mientras que su Índice de Desigualdad de Género lo ubica en el 75º lugar del mundo.
En educación, tiene las más altas tasas de matrícula en educación secundaria y terciaria de la región, la segunda tasa de matriculación en la enseñanza primaria y la tercera tasa de matriculación primaria; tiene una baja tasa de escolarización secundaria de los adultos y una inversión en educación del 5.1 por ciento del PBI.
Según el Banco Mundial, su PIB nominal es el 21º del mundo, hasta el 2015. Su moneda oficial es el Peso Argentino.
Debido a su importancia geopolítica y económica, es uno de los tres estados soberanos latinoamericanos que forma parte del denominado Grupo de los 20 e integra además el grupo de los NIC o nuevos países industrializados.
Su capacidad tecnológica y científica le ha permitido producir y diseñar satélites y construir reactores nucleares.
En las últimas décadas, ha brindado una creciente cooperación nuclear a países de América Latina, el Magreb, el Golfo Pérsico, el sudeste asiático y Oceanía, a partir de las capacidades desarrolladas por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y por la empresa estatal INVAP.
En su historia cuenta con tres premios Nobel en Ciencia.
Con una superficie de 2’780,400 km², es el país hispanohablante más extenso del planeta, el segundo más grande de América Latina, y octavo en el mundo, si se considera solo la superficie continental sujeta a soberanía efectiva.
Su plataforma continental, reconocida por la ONU en 2016, alcanza los 6.581.500 km²21 convirtiéndose en una de las más grandes del mundo, extendiéndose desde el continente americano hasta la Antártida, a través de Atlántico Sur.

Es uno de los 20 países que tienen presencia permanente en la Antártida, siendo entre ellos el que tiene mayor cantidad de bases permanentes, seis en total.
Su territorio continental americano, que abarca gran parte del Cono Sur, limita al norte con Bolivia y Paraguay, al nordeste con Brasil, al este con Uruguay y el océano Atlántico, al oeste con Chile y, siempre en su sector americano, al sur con Chile y las aguas atlánticas del pasaje de Drake.
Los primeros registros de pobladores en el actual territorio argentino se remontan al período Paleolítico. La colonización española comenzó en 1512.

Argentina surgió como el estado sucesor del Virreinato del Río de la Plata, una entidad del Imperio español fundada en 1776.
El 25 de mayo de 1810 alcanzó la independencia de facto cuando fue depuesto el último virrey español que gobernó desde Buenos Aires, organizándose la Primera Junta de gobierno.
El 9 de julio de 1816 la independencia fue proclamada de manera formal en San Miguel de Tucumán.

I.- El gobierno


La Constitución de 1853, estableció un sistema de gobierno representativo, republicano y federal, que ha sido mantenido por todas las reformas constitucionales realizadas desde entonces.
La Argentina se formó por la unión federativa de las provincias que surgieron después de la disolución del Virreinato del Río de la Plata y por la incorporación de las que se fueron constituyendo a partir de los Territorios Nacionales.
Las provincias son autónomas, lo cual está explicitado en el artículo 121 de la Constitución Nacional99
La Constitución vigente en la actualidad es la que resulta del texto establecido por la Convención Constituyente de 1994.

Las autoridades del gobierno federal tienen su sede en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que es actualmente la Capital de la República o Capital de Nación, denominaciones utilizadas en la Constitución Nacional y en la ley de federalización, pero llamada de manera habitual Capital Federal.

A.- Poder Ejecutivo


El Poder Ejecutivo Nacional (PEN), es desempeñado por un ciudadano con el título de Presidente de la Nación Argentina, el cual es elegido por sufragio directo en doble vuelta junto con el candidato a vicepresidente.

La segunda vuelta electoral se realiza entre las dos opciones más votadas si en la primera ninguna hubiera obtenido más del 45 por ciento de los votos válidos o, si habiendo obtenido la opción más votada entre el 40 por ciento y el 45 por ciento, existiera una diferencia con la segunda opción menor al 10 por ciento.
A partir del 10 de diciembre de 2015 el titular del PEN es Mauricio Macri, del partido Propuesta Republicana PRO integrante del Frente Cambiemos, con mandato hasta el 9 de diciembre de 2019. Es el octavo presidente desde la recuperación del orden constitucional en 1983.
El presidente y el vicepresidente duran cuatro años en sus mandatos y pueden ser reelegidos inmediatamente por un mandato más.
El gabinete de ministros del presidente de la Nación es dirigido por el Jefe de Gabinete de ministros, quien se encuentra a cargo de la administración del país y es responsable ante el Congreso.

B.- Poder Legislativo


Es ejercido por el Congreso de la Nación Argentina, integrado por dos cámaras.

B.1- La Cámara de Diputados


Reúne a los representantes directos de la población. Son elegidos por el sistema de representación proporcional, duran cuatro años en su mandato y se renuevan por mitades cada dos años, pudiendo ser reelegidos indefinidamente.
Son electos tomando como distrito único cada provincia y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde se vota, por una lista de todos los candidatos de cada partido político o alianza electoral, a los puestos que cada distrito ponga en disputa en esa elección.

Cuenta con un total de 257 miembros.

B.2- El Senado


Son los representantes de las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, correspondiéndole a cada una dos senadores por la mayoría y uno por la minoría, sumando en total 72 miembros.
Son elegidos por voto directo, duran seis años en su mandato y se renuevan por tercios cada dos años, pudiendo ser reelegidos indefinidamente.
Por la Ley 24012 de 1991, se estableció el cupo femenino en los cargos electivos, obligando a los partidos políticos a incluir un mínimo de un tercio de mujeres entre los candidatos.
Desde entonces, la participación de las mujeres en la política se ha incrementado notablemente, siendo Argentina el país sudamericano con mayor cantidad de mujeres en el Poder Legislativo y estando, a su vez, entre los primeros diez a nivel mundial.
El Congreso de la Nación Argentina es el encargado de la formación y sanción de las leyes federales; además, tiene a su cargo la sanción de los códigos legales civil, penal, comercial, laboral y de minería, entre otros destinados a organizar la legislación común de fondo.
Cuenta con un organismo constitucional autónomo de asistencia técnica: la Auditoría General de la Nación, a cargo del control de legalidad, gestión y auditoría de toda la actividad de la administración pública.
Asimismo, en el ámbito del Congreso funciona el Defensor del Pueblo de la República Argentina como órgano independiente, sin recibir instrucciones de ninguna autoridad. Su propósito es defender los derechos humanos y los derechos constitucionales y legales que puedan ser afectados por la Administración.

C.- Poder Judicial


está encabezado por una Corte Suprema de Justicia integrada por cinco jueces abogados nombrados por el presidente de la Nación con acuerdo del Senado, que requiere para ello una mayoría de dos tercios.
Los tribunales inferiores están encargados de resolver los conflictos regulados por la legislación federal en todo el país y también, por la legislación común en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La designación de los jueces la realiza el presidente de la Nación con acuerdo del Senado, sobre la base de una terna integrada por candidatos seleccionados en concurso público por el Consejo de la Magistratura, órgano de composición multisectorial, a quien corresponde el control directo de los jueces y la administración del poder judicial.
Los jueces permanecen en sus cargos mientras dure su buena conducta y sólo pueden ser removidos en caso de infracciones graves, por un Jurado de Enjuiciamiento, integrado por legisladores, magistrados y abogados.

D.- Ministerio Público


La Constitución establece también el Ministerio Público como órgano independiente y con autonomía funcional y financiera, con la función de promover la actuación de la justicia.
El Ministerio Público es un organismo constitucional y es considerado por parte de la doctrina como un cuarto poder, en tanto que otra parte sostiene que se trata de un órgano extra poder.
Se trata de un organismo bicéfalo integrado por el Ministerio Público Fiscal, dirigido por el Procurador General de la Nación y encargado de la acción de los fiscales, y el Ministerio Público de la Defensa dirigido por el Defensor General de la Nación y encargado de la acción de los defensores oficiales.
El Defensor del Pueblo no forma parte de este organismo, sino que constituye un órgano independiente en el ámbito del Congreso de la Nación, con autonomía funcional.

E.- Gobierno Provinciales


En la República Argentina existen 23 provincias que, debido al sistema federal adoptado por la Constitución, son autónomas y mantienen todo el poder no delegado explícitamente al gobierno federal.
Todas las provincias cuentan con una constitución republicana y representativa que organiza sus propios poderes, ejecutivo, legislativo y judicial, y regula el régimen de autonomía municipal.
Las provincias pueden sancionar leyes sobre cuestiones no federales, pero las principales leyes comunes están reservadas al Congreso Nacional.
En todas las provincias, el poder ejecutivo está a cargo de un gobernador que dura en sus funciones cuatro años y que, en general, puede ser reelegido.
El poder legislativo en algunas provincias está ejercido por una legislatura unicameral y en otras por una legislatura bicameral.
Todas las provincias cuentan con un poder judicial con su correspondiente Corte Superior provincial y tribunales encargados de resolver los conflictos regidos por la ley común.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene un régimen especial de autonomía sin llegar a ser una provincia.

El titular del poder ejecutivo lleva el título de Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
La Constitución Nacional pide a cada provincia la organización de un régimen municipal y reconoce a los municipios su autonomía.

Los municipios dirigen los destinos de cada ciudad o pueblo; por lo general, su jurisdicción se extiende a la zona rural aledaña y, en ocasiones, abarca localidades menores.

F.- Relaciones Exteriores


Son las relaciones que tiene dicho país con los demás países del exterior, tanto en el campo político, como en los campos económico, comercial, militar, jurídico, geopolítico y geoestratégico.
Con fuerte presencia internacional, desde sus inicios, la Argentina ha sido un actor primordial en Sudamérica y ha jugado un rol importante en el escenario político global, aunque su orientación y alianzas han variado mucho a lo largo del tiempo y de los diferentes gobiernos.

Las relaciones exteriores de Argentina son gestionadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la República Argentina. Actualmente, la Canciller es Susana Malcorra.
Participó en cada fase de la operación de Haití, y también ha contribuido en operaciones pacificadoras en diversas zonas del mundo.

En reconocimiento a sus contribuciones a la seguridad internacional y a la pacificación, el presidente estadounidense Bill Clinton designó a la Argentina como aliado importante extra-OTAN en enero de 1998.
La Argentina mantiene una disputa de soberanía sobre las islas Malvinas, Sándwich del Sur, Aurora y Georgias del Sur, administradas por el Reino Unido, junto con sus espacios marítimos circundantes.
Asimismo, reclama casi 1 millón de kilómetros cuadrados en la Antártida que no son reconocidos por otro país, excepto parcialmente por Chile.
Durante 2006, comenzó un litigio con Uruguay debido al inicio de las obras de una planta celulósica de la empresa finlandesa Metsä-Botnia en la localidad uruguaya de Fray Bentos. La Argentina ha demandado a Uruguay ante la Corte Internacional de Justicia argumentando que la instalación de las plantas de celulosa es contaminante y se ha realizado en violación del Estatuto del Río Uruguay.

G.- Defensa y Seguridad


Se concentra en dos grandes ramas. La seguridad nacional y la seguridad interna.

G.1.- Las Fuerzas Armadas


Están compuestas por el Ejército Argentino (EA), la Armada Argentina (ARA) y la Fuerza Aérea Argentina (FAA), son las encargadas de la defensa nacional y protección del país.
Se encuentran bajo el mando del presidente de la Nación, que es su comandante en jefe y atiende sus cuestiones a través del Ministerio de Defensa.

En conjunto, forman uno de los mayores poderíos en toda América Latina debido a los pasados conflictos bélicos que sufrió Argentina.
En tiempos de paz, las fuerzas mantienen un entrenamiento constante, investigaciones aplicadas, desarrollo de sus propios equipos y realizan misiones de paz en todo el planeta. La edad mínima para ingresar es de 18 años, sin que exista un servicio militar obligatorio.
Actualmente se encuentran llevando a cabo la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH) e integran la Fuerza de las Naciones Unidas para el Mantenimiento de la Paz en Chipre (UNFICYP), de conformidad con los mandatos de la Organización de las Naciones Unidas.
Desde 2016, se encuentran meramente autorizadas para derribar aviones hostiles que ingresen al espacio vital aéreo argentino sin permiso previo, siguiendo una serie de pasos protocolares como alertar a todas las fuerzas nacionales y al presidente, proceder a identificar la aeronave, advertirle, intimidarla y en caso de no ceder, tomar la medida de fuerza extrema.

G.2.- Fuerzas de Seguridad


La seguridad de las aguas territoriales corresponde a la Prefectura Naval Argentina (PNA), la de regiones fronterizas y obras de infraestructura críticas a la Gendarmería Nacional Argentina (GNA), y la de los aeropuertos a la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA); estas fuerzas de seguridad dependen del Ministerio de Seguridad.
El Sistema de Inteligencia Nacional dirige las acciones de inteligencia, dentro de los que se destaca la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), aunque también existen diferentes organismos públicos como la Dirección de Observaciones Judiciales, el Departamento de Intercepción y Captación de las Comunicaciones, la Inteligencia de la Gendarmería Nacional, la Oficina Anticorrupción, entre otras.
Cada provincia cuenta con su propia policía, que puede trabajar en conjunto con la Policía Federal Argentina (PFA), la fuerza de seguridad que se encarga de los delitos de ámbito exclusivamente federal o que involucran a más de una jurisdicción.

La Policía Federal fue hasta 2009, la fuerza policial de la ciudad de Buenos Aires, cuando el entonces jefe de gobierno porteño Mauricio Macri creó la Policía Metropolitana de Buenos Aires.

II.- Los símbolos patrios


La República Argentina posee una serie de elementos emblemáticos definidos por ley.

1.- La bandera


Compuesta por tres franjas horizontales proporcionales celestes y blancas y con un sol en el medio, fue diseñada por Manuel Belgrano en 1812 y adoptada como símbolo patrio el 20 de julio de 1816.

2.- El Escudo


Que representa la unión de las provincias, comenzó a utilizarse en 1813, como sello de los documentos oficiales.

3.- El Himno Nacional


Fue aprobado en 1813, escrito por Vicente López y Planes y con música de Blas Parera; aunque a partir de la presidencia de Julio Argentino Roca se acortó a sólo tres párrafos para omitir las proclamaciones antiespañolas.

4.- La Escarapela


Se usó por primera vez durante la Revolución de Mayo y se oficializó dos años después.

5.- El Hornero


Presente en casi todo el territorio nacional, fue proclamado pájaro oficial de manera unánime en 1927.

6.- La Piedra Nacional


Es la rodocrosita, la cual se puede encontrar en las sierras Capillitas, en la provincia de Catamarca.

7.- Otros Simbolos Nacionales


La flor de Ceibo fue nombrada flor nacional y el quebracho colorado chaqueño es el árbol forestal nacional, mientras que la danza nacional es el pericón; la bebida es el vino y el mate es la infusión nacional.

III.- Geografía


El territorio de la República Argentina es el segundo más grande de América del Sur luego del de Brasil, segundo en América Latina, cuarto en el continente americano y el octavo en extensión de la Tierra. Limita con Chile, Bolivia, Paraguay, Brasil y Uruguay.

Su geografía es muy variada, encontrándose mayormente llanuras en el este, serranías en el centro y montañas en el oeste.

El país se encuentra atravesado, en su extremo occidental, de norte a sur por la Cordillera de los Andes, que en buena parte marca el límite con Chile.
El pico más alto de la Argentina y del mundo, fuera del sistema de los Himalayas, es el Aconcagua, de 6960,8 msnm.
La superficie total ascendería de este modo a los 3’761,274 km². Aun así, en esta cifra no están incluidas: la franja oceánica argentina de 200 millas náuticas correspondientes al Mar Argentino, ni las aguas del Río de la Plata.

Por otra parte, por causa de la pretensión del Reino Unido de extender su área marítima a 350 millas náuticas, desde la línea costera de bajamar, partiendo de territorios reclamados por la Argentina, o que ocupa el Reino Unido pero que están en litigio con la Argentina, las reivindicaciones de extensión marítima de ambos países se sobreponen, tanto en las islas del Atlántico Sur como en la proyección desde el continente antártico y sus islas.

A.- Clima


La Argentina posee una gran variedad de climas como consecuencia de la combinación de su amplitud latitudinal, su variedad de relieves y su litoral marítimo que se extiende 4,725 km.
En general, el clima predominante es templado, aunque adquiere las características de clima tropical en el extremo noreste y subpolar en el extremo suroeste.

El norte del país se caracteriza por veranos muy cálidos y húmedos, con inviernos suaves y secos, estando sujeto a sequías periódicas.
El centro del país tiene veranos cálidos con lluvias y tormentas, e inviernos frescos. Las regiones meridionales tienen veranos templados e inviernos fríos con grandes nevadas, especialmente en zonas montañosas.
Las elevaciones más altas en todas las latitudes son las que experimentan condiciones más frías, con un clima árido y nivel montano.

B.- Flora


Las plantas subtropicales dominan el norte del país, como parte de la región del Gran Chaco.
El género Dalbergia de árboles está bien diseminado y se halla representado por el palo de rosa y el árbol del quebracho; también son predominantes los árboles blancos y negros del algarrobo. La sabana existe en las regiones más secas, cerca de los Andes. Las plantas acuáticas prosperan en los humedales que dotan a la región.
En la zona central del país se encuentra la Pampa húmeda, una gran pradera.

Originalmente, la pampa no tenía virtualmente ningún árbol; pero debido a la intervención humana se encuentran presentes ciertas especies importadas como el sicómoro americano o el eucalipto. Uno de los árboles nativos de la zona es el ombú, un árbol de tipo perennifolio.
Los suelos superficiales de la llanura pampeana poseen una gran cantidad de humus. Esto hace que la región sea muy productiva para la agricultura.
La pampa occidental o pampa seca recibe menos de 500mm/año de precipitaciones, y es una llanura de hierbas duras o estepa.
En gran parte su tussok es el mismo del Comahue, la región central de la pampa occidental, y se halla recubierta de montes o bosques del árbol caducifolio llamado caldén.

El mismo se distribuye en una diagonal que va desde los límites meridionales de las provincias de Córdoba y San Luis hasta los límites meridionales de las provincias de La Pampa y Buenos Aires.
La mayor parte de la vegetación de la Patagonia argentina está compuesta de arbustos y hierbas, adaptadas para soportar las condiciones secas de dicho hábitat.
Los bosques coníferos crecen en la Patagonia occidental y en la isla de Tierra del Fuego.
Árboles foráneos presentes en plantaciones de la silvicultura son la Picea, el ciprés, y el pino. Las plantas comunes son el copihue y el colihue.

En Cuyo, abundan los arbustos espinosos semiáridos y otras plantas xerófilas. A lo largo de varios oasis, las hierbas y árboles de río crecen en números significativos. El área presenta las condiciones óptimas para el crecimiento a gran escala de las vides de uva. En el noroeste de la Argentina hay muchas especies del cactus.

En las elevaciones más altas no crece ninguna vegetación importante debido a la altitud extrema, y los suelos están virtualmente desprovistos de cualquier vida de plantas.

C.- Fauna


En el norte tropical y mayormente subtropical se encuentra una gran cantidad de especies animales.

Hay grandes felinos como el yaguareté, el puma, y el ocelote; grandes cánidos como el lobo de crin, el úrsido llamado oso de anteojos; primates; reptiles grandes como dos especies de yacarés.
Otros animales son el tapir, los carpinchos, dos especies de osos hormigueros, el hurón mayor, tres especies de pecaríes, la nutria gigante, el coatí, y varias especies de tortugas.
En la zona subtropical de la Argentina existen muchas aves como el águila harpía, decenas de especies de diminutos colibríes, tres especies de flamencos, cinco especies de tucanes y diversas especies de loros.

Las praderas centrales están pobladas por los armadillos, el colo colo, y el ñandú o avestruz sudamericana. Los halcones, diversos patos, así como las garzas y las perdices, también habitan la zona, al igual que varias especies de ciervos y zorros. Algunas especies se extienden hacia la Patagonia.
Las montañas occidentales son el hogar de diversos animales. Entre ellos están la llama, el guanaco y la vicuña, que son algunas de las especies más reconocibles de Sudamérica. También en esta región están el gato andino y el cóndor. Este último es el ave voladora de mayor tamaño del mundo, así como también una de las que vuela hasta mayores alturas.
En la Argentina meridional habitan el puma, el huemul, el pudú y el introducido jabalí. La costa de la Patagonia es rica en vida animal: el elefante marino, el lobo marino, el león marino, y diversas especies de pingüinos. En el extremo sur se encuentran los cormoranes, que se alimentan de peces.
Las aguas territoriales de la Argentina tienen abundante vida oceánica; están los mamíferos como los delfines y las ballenas. Una de las ballenas más destacadas es la ballena franca, junto con las orcas son el gran atractivo turístico de península Valdés y Puerto Madryn.
Los peces marinos incluyen las sardinas, las merluzas, los salmones, y los cazones; también está presente el calamar y la centolla en Tierra del Fuego.

Los ríos y las corrientes en la Argentina tienen muchas especies de peces de agua dulce como las truchas y un pez sudamericano como el dorado.
Las especies de ofidios que habitan en la Argentina incluyen a la boa constrictora, a la venenosa yarará y a la serpiente de cascabel.

D.- Regiones Naturales


De acuerdo al más reciente informe del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), Argentina es el noveno país, entre más de 150, con mayor riqueza y biodiversidad natural.

En 2011, las Cataratas del Iguazú, localizadas en la provincia de Misiones, fueron consagradas como una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo.
El territorio continental argentino está situado entre la cordillera de los Andes, el océano Atlántico Sur y el continente antártico.
En el país se pueden distinguir tres grandes zonas geográficas claramente diferenciadas:

A.- La zona central y norte, de llanuras.
B.- La zona sur, de mesetas.
C.- La zona oeste, montañosa.
En el norte del país se encuentran regiones de vegetación densa; en algunos sectores la misma es boscosa y en otros es selvática, compuesta por la región chaqueña y los esteros del Iberá; estas zonas de abundante vegetación se mezclan con otras extensas zonas de palmares y pastizales.
La región misionera es una región diferenciada, siendo una prolongación de las sierras del Brasil, con serranías bajas pero accidentadas, de clima subtropical, muy húmedo y vegetación selvática.
El extremo noroeste del país está ocupado por una región de meseta alta llamada Puna o Altiplano.
En el centro del país se encuentra la llanura pampeana, que puede dividirse en dos regiones: Pampa húmeda y Pampa occidental o seca.

Esta última tiene un clima más continental. En la Pampa húmeda la Sierra de la Ventana y Tandilia son los únicos accidentes geográficos que quiebran la monotonía del paisaje y son los restos de una cordillera muy antigua.
En el centro-oeste del país se encuentra la región de Cuyo, que está constituida por las provincias de San Juan, Mendoza y San Luis, donde predomina un relieve montañoso, serrano, con escasa vegetación.
En el sur del país se encuentra la Patagonia, una extensa zona de mesetas y serranías de origen precámbrico, que comprende a las provincias de Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
En el noreste y centro-este del país se ubican los ríos más importantes, que corresponden a la Cuenca del Plata, la tercera cuenca en extensión del Hemisferio Occidental.
Los principales cursos fluviales de la misma son los siguientes: Paraguay, Bermejo, Colorado, Uruguay y el más largo, el Paraná.

Los dos últimos avanzan juntos hasta encontrarse en el estuario del Río de la Plata. Dicho estuario es el más grande del planeta y afluye en la sección del océano Atlántico que corresponde al Mar Argentino.
La tierra que se encuentra entre ambos ríos es llamada Mesopotamia y es compartida por las provincias de Misiones, Corrientes y Entre Ríos.
La Argentina tiene 4,989 km de costas oceánicas en su sector americano. La zona del océano Atlántico sobre la plataforma continental es inusualmente ancha y se la denomina Mar Argentino, el cual cuenta con importantes recursos pesqueros e hidrocarburíferos.

Las costas que baña el mar varían entre zonas de dunas y acantilados. La alternancia de corrientes frías de la Antártida y cálidas del Brasil permite que la temperatura de las costas no descienda uniformemente con el descenso en la latitud, sino que tenga variaciones. La costa meridional de Tierra del Fuego forma la orilla norte del Pasaje de Drake.

E.- Relieve


Las características generales de la orografía de la Argentina son la presencia de montañas en el oeste y de llanos en el este, configurando una planimetría que disminuye en altitud de oeste a este.
El extremo oeste está conformado por la sección principal de la cordillera de los Andes.

Al norte se encuentran los sectores más altos de la cordillera, que son también los más altos del continente.

Allí se encuentra el cerro Aconcagua, con una altitud de 6960,8 msnm, es el punto más alto del mundo fuera del sistema de los Himalayas.

El tramo patagónico de los Andes, en cambio, posee picos notoriamente más bajos que los del norte.
En el norte, al este de los Andes y también en sentido norte-sur se extienden las Sierras Subandinas, una serie de sierras escalonadas que conforman valles muy poblados.

Al sur de las mismas se encuentran las Sierras Pampeanas, más espaciadas entre sí y separadas por llanuras.
La meseta patagónica es un conjunto de altiplanos y llanuras elevadas y áridas, enclavada entre los Andes patagónicos y el océano Atlántico, donde cae abruptamente en altos acantilados que dan al Mar Argentino.

Aquí se encuentra también la depresión más profunda de toda América: la Laguna del Carbón a 105 metros bajo el nivel del mar.
En la Mesopotamia oriental, sobre las estribaciones del macizo de Brasilia, el relieve se presenta como sierras bajas en la provincia de Misiones. Hacia el sur, en las provincias de Corrientes y Entre Ríos, se transforman en cuchillas o lomadas de origen sedimentario más bajas aún, constituyendo una topografía ondulante.
La gran llanura Chacopampeana es una planicie con pocas ondulaciones, subtropical al norte (Gran Chaco) y templada al sur (Llanura pampeana).
Drenada en gran parte por el río Paraná, su pendiente es suave, de dirección noroeste – sudeste y prácticamente imperceptible, por lo que los ríos que la surcan son sinuosos, presentando además esteros y pantanos en el Chaco y gran cantidad de lagunas en la Pampa. La monotonía del paisaje sólo se quiebra con la presencia de algunos sistemas serranos.

F.- Hidrografía


Los ríos argentinos se clasifican en tres cuencas o vertientes: los de la vertiente del Atlántico, los de la vertiente del Pacífico y, por último, los pertenecientes a las diversas cuencas endorreicas del interior del país.
La vertiente del Atlántico es la más extensa y está compuesta por la Cuenca del Plata, el Sistema Patagónico y una serie de ríos menores en la provincia de Buenos Aires.
La Cuenca del Plata es la más importante, culmina en el estuario del Río de la Plata y es desaguada por los ríos Paraná, el más caudaloso y extenso del país, Uruguay y los diversos afluentes de estos, destacándose el Paraguay, el Pilcomayo, el Bermejo, el Salado y el Iguazú.
El sistema patagónico está formado por ríos alóctonos, alimentados por los deshielos de los Andes. Se destacan por su caudal el río Colorado, el Negro, el Chubut y el Santa Cruz.
La vertiente del Pacífico es la de menor extensión. Integrada por ríos cortos, alimentados por los deshielos y lluvias de los Andes Patagónicos como el Manso en Río Negro y el Futaleufú en Chubut.
En el centro y oeste del territorio hay varias cuencas endorreicas, compuestas por ríos de caudal variable que se pierden en el suelo por evaporación o infiltración o desaguan en lagunas interiores o salinas.
Sobresalen la cuenca del Desaguadero, que agrupa a los ríos cuyanos, y la de la laguna cordobesa de Mar Chiquita, donde desembocan los ríos Dulce, Primero y Segundo.
Las cuencas lacustres argentinas se encuentran mayoritariamente en la Patagonia, como consecuencia de la acción glaciares que las formó.
Se destacan los lagos Nahuel Huapi, Viedma y Argentino. En la llanura chaco-pampeana hay gran cantidad de lagunas de agua dulce y salobre, y en el litoral zonas pantanosas como los esteros del Iberá. La laguna argentina más extensa es Mar Chiquita, en la provincia de Córdoba.
Existen 22 humedales de importancia internacional, con una superficie total de más de 56,000 km2, distribuidos en todo el territorio.
Varios de ellos cuentan con cierto grado de protección, por coincidir o estar incluidos en parques nacionales o provinciales.
Los humedales son importantes para la conservación de la biodiversidad, especialmente en regiones áridas o desérticas como la puna.

Los recursos hídricos del país también incluyen los extensos glaciares muchos de ellos en campos de hielos que bajan desde los Andes como el Perito Moreno y de los territorios reclamados subantárticos y antárticos; y las aguas subterráneas de acuíferos, como el Puelche y el Guaraní.
El aprovechamiento hidroeléctrico de los ríos ha propiciado la formación de varios embalses, como el de Yacyretá en el Paraná, el de Salto Grande en el Uruguay y el de El Chocón en el Limay.

IV.- Cultura


La cultura argentina está marcada por el carácter multiétnico y multicultural de su población, el fuerte sincretismo de sus formas de expresión, y una positiva valoración del progreso y la modernidad, en la que se conjugan, no sin conflictos, un sentido de pertenencia a las culturas europeas y latinoamericanas, con fuertes aportes asiáticos y africanos.

A.- Literatura


La literatura argentina ocupa un lugar destacado dentro de la literatura en español, con exponentes de finales del siglo XIX como José Hernández, autor de Martín Fierro, traducido a más de 70 idiomas, o del siglo XX, como Jorge Luis Borges, quien es considerado uno de los veintiséis autores centrales del canon de la literatura occidental de todos los tiempos por el crítico literario Harold Bloom; Julio Cortázar, Adolfo Bioy Casares, Ernesto Sabato y Juan Gelman, salvo Cortázar, todos ellos ganaron el Premio Miguel de Cervantes.

B.- Música


El tango es un estilo musical y un baile nacido en los arrabales porteños con difusión internacional, ligado fuertemente con la Argentina y con Uruguay, pero sobre todo con Buenos Aires.
En este género musical se destacaron Carlos Gardel, considerado como el Rey del Tango, y el marplatense mundialmente reconocido Ástor Piazzolla, en tanto que en el baile se destaca el éxito mundial de Tango Argentino, creado en 1983, por Claudio Segovia y Héctor Orezzoli, con bailarines como Juan Carlos Copes, María Nieves y Virulazo. Anualmente se realiza en Buenos Aires el Festival y Campeonato Mundial de Baile de Tango.
En Argentina tiene una amplia difusión la llamada música folklórica o simplemente folklore, inspirada en los géneros rurales tradicionales.

La música folklórica argentina tiene características regionales diferenciadas: en la música litoraleña predominan géneros como el chamamé y la chamarrita; en el folklore surero-patagónico, predominan géneros como la milonga, el triunfo y el malambo; en el folklore cuyano predomina la cueca y la tonada; en el folklore norteño predominan las chacareras y las zambas; y en el folklore del noroeste andino, predominan los carnavalitos, sayas y taquiraris. Grupos folclóricos como Los Chalchaleros y cantantes solistas como Jorge Cafrune, Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sosa, Oscar Palavecino y Soledad Pastorutti se encuentran entre los exponentes más importantes de estos géneros. Entre los varios encuentros de música folklórica se destacan el Festival de Cosquín en Córdoba y el carnaval jujeño.
El rock nacional argentino ha tenido un amplio desarrollo desde finales de los años 1960 y una fuerte influencia en el rock iberoamericano cantado en español ampliamente conocido en todo el continente.

Posee exponentes destacados como las bandas fundacionales Los Gatos, Almendra, Manal y Sui Generis, además de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Soda Stereo o los músicos como Litto Nebbia y Luis Alberto Spinetta, además de Charly García, Fito Páez, Andrés Calamaro y el Indio Solari. Los recitales multitudinarios suelen celebrarse en estadios, siendo el de mayor capacidad el Estadio Monumental Antonio Vespucio Liberti. Los festivales más exitosos de la actualidad son el Cosquín Rock y el Quilmes Rock, celebrados anualmente.
Gustavo Cerati, líder de Soda Stereo, una de las bandas más importantes del rock latino.
La balada romántica, con cantantes de fama sudamericana como Sandro de América, la cumbia, también llamada bailanta, con un ritmo más simple que el modelo original colombiano, y el cuarteto son los géneros de mayor arraigo en los sectores populares.
Buenos Aires es la principal elegida para los conciertos de artistas extranjeros al realizar sus giras, y suele ser escenario de la música electrónica en América Latina, con importantes fiestas como la South American Music Conference, la Creamfields que, con su convocatoria de más de 60,000 personas, se convirtió en una de las más importantes del mundo y el Ultra Music Festival Buenos Aires.
La ciudad, junto con Mar del Plata y Bariloche, tienen también su propio estilo de música electrónica.
Con base en el Conservatorio Nacional de Música y el Teatro Colón, se ha desarrollado una sólida escuela de música y danza clásicas.

En la música clásica, destacan compositores como Alberto Ginastera, intérpretes como Martha Argerich y directores como Daniel Barenboim. En danza clásica, destacan Jorge Donn, Maximiliano Guerra, Paloma Herrera, Marianela Núñez, Iñaki Urlezaga y Julio Bocca; este último, director también del Ballet Argentino.
Entre las creaciones inclasificables de la música argentina se encuentra la obra de María Elena Walsh, orientada en gran medida pero no exclusivamente al público infantil y los espectáculos humorísticos-musicales del conjunto Les Luthiers.

C.- Cine


El cine argentino es, históricamente, uno de los más desarrollados de América Latina. Cuenta con el promedio de salas por persona más alto de Latinoamérica.
Los primeros largometrajes animados, mudos y sonoros, fueron realizados por Quirino Cristiani.
Dos películas fueron galardonadas con el premio Óscar a la mejor película de habla no inglesa como La historia oficial de 1985, dirigida por Luis Puenzo y El secreto de sus ojos de 2009, de Juan José Campanella.

Además, el cine argentino ha cosechado numerosos premios internacionales, entre ellos los del festival de Goya, los del Festival Internacional de Cine de Berlín, y regionalmente los del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, entre otros.
De la época del cine clásico argentino, en las décadas de 1930 y 1940 se destaca La guerra gaucha (1942) de Lucas Demare y las películas cómicas protagonizadas por Niní Marshall. En el cine erótico se destacaron por su popularidad en toda América Latina, las películas del Armando Bo protagonizadas por Isabel Sarli.

D.- Teatro


Debido al fenómeno de concentración urbana conocido como macrocefalia que afecta a la Argentina, gran parte de la actividad teatral del país se concentra en la ciudad de Buenos Aires.
El eje de la actividad teatral es la avenida Corrientes, en cuya zona de influencia se ubican muchos de los teatros y salas más importantes, como el Teatro Colón, el Teatro General San Martín, el Teatro Presidente Alvear, el Teatro Nacional Cervantes, el Teatro Gran Rex y el Teatro Maipo. La ciudad en total cuenta con más de 300 teatros.
En otras ciudades del país existen importantes teatros, como el Teatro Argentino en La Plata, el Teatro El Circulo en Rosario, el Teatro del Libertador General San Martín (ex Rivera Indarte) de Córdoba, el Teatro 3 de febrero en Paraná y el Teatro Vera en la ciudad de Corrientes, el Teatro San Martín de San Miguel de Tucumán, el Auditorio Juan Victoria de la ciudad de San Juan, entre otros.

E.- Artes Plásticas


La pintura y la escultura de la Argentina se nutren de estilos novedosos con influencias europeas e indoamericanas.

La tercera década del siglo XX representó una etapa fundamental para el desarrollo de la pintura, realizándose grandes acontecimientos relacionados con nuevas orientaciones estéticas.
Es por este motivo que el lapso comprendido entre 1920 y 1930 es considerado como el de formación de la pintura moderna argentina, teniendo exponentes como Antonio Berni, Gyula Kosice, fundador del Movimiento Madí, el movimiento de la Nueva Figuración Argentina, Raúl Soldi y León Ferrari; y exponentes de pintura popular como Florencio Molina Campos y Benito Quinquela Martín.
La historieta argentina también tiene importantes representantes de fama internacional; al menos durante todo el siglo XX, el humor gráfico argentino ha ocupado un lugar preeminente en el género, gracias a artistas como Quino, con su famoso personaje de Mafalda, Guillermo Mordillo y Roberto Fontanarrosa.

En la historieta de ficción se destacan Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López con la obra El eternauta. En la historieta infantil es relevante la obra de Manuel García Ferré, con personajes como Hijitus y Anteojito, así como revistas y películas de dibujos animados.
También es de destacar la importante tradición de publicaciones de revistas de historietas que han sido muy importantes dentro del mundo de la historieta en español, como es el caso de Fierro.

F.- Religión


En la Argentina la libertad de cultos está garantizada por el artículo 14 de la Constitución Nacional, aunque el Estado reconoce un carácter preeminente a la Iglesia católica, que cuenta con un estatus jurídico diferenciado respecto al del resto de iglesias y confesiones: según el artículo 2 de la Constitución, el Estado nacional debe sostenerla y según el Código civil, es jurídicamente asimilable a un ente de derecho público no estatal.

Se trata, con todo, de un régimen diferenciado que no conlleva su oficialidad como religión de la República.
El Arzobispo de Buenos Aires, actualmente el cardenal Mario Aurelio Poli, es el Primado de la Iglesia católica en Argentina.
El anterior Arzobispo de Buenos Aires fue Jorge Mario Bergoglio que desde el 13 de marzo de 2013, es el actual Papa Francisco.
La Argentina y la Santa Sede tienen firmado un concordato que regula las relaciones entre el Estado argentino y la Iglesia católica.

A pesar de su larga tradición católica, la Argentina tiene solo dos santos reconocidos: el mártir Héctor Valdivielso Sáez y el sacerdote diocesano José Gabriel Brochero.

Existen, asimismo, creencias populares de carácter religioso muy difundidas, como el culto a la Difunta Correa, a la Madre María, a Pancho Sierra, al Gauchito Gil o a Ceferino Namuncurá, este último fue beatificado por la Iglesia católica en 2007.
La Pachamama, una deidad femenina relacionada con la “Madre Tierra” común a varios pueblos originarios, también tiene una presencia importante en las creencias de la población argentina.

G.- La Gastronomía


La gastronomía argentina se destaca fundamentalmente por la carne vacuna y los vinos, así como por una amplia disposición de alimentos de todo tipo a precios relativamente bajos.
Puede considerarse básicamente configurada sobre las culturas alimentarias de las civilizaciones precolombinas andinas y guaraníes, y luego, durante la era colonial, la multiplicación por azar de animales vacunos salvajes de libre apropiación en las pampas, sobre la que se fundó la cultura gauchesca. Sobre esas bases actúan los muy fuertes influjos de las gastronomías italiana y española.
La comida típica argentina es el asado o parrillada (carne y entrañas de vaca cocinadas a las brasas), además de las empanadas (especie de pasteles rellenos de carne y otros gustos), los tamales, la humita y el locro.
Como en los países vecinos, es muy habitual el consumo de un sándwich de chorizo, denominado choripán.
La papa y la batata son alimentos ampliamente utilizados desde tiempos precolombinos. Las pastas, la pizza, y el puchero también se han constituido en comidas típicas de la gastronomía argentina.
La producción y consumo de leche es muy importante, consumiéndose alrededor de 240 litros por persona por año.
De la existencia de grandes disponibilidades de leche se ha derivado un alto consumo de alimentos derivados como quesos, el país cuenta con 8 quesos propios y dulce de leche, entre otros.
Entre los dulces, el alfajor es un producto ampliamente consumido y producido con múltiples variables regionales. Lo mismo sucede con los helados, en especial con los de tipo italiano, aunque ya desde el tiempo de la colonia española existía alguna afición a los helados de tipo sorbete.
La bebida característica que Argentina comparte con otros países vecinos es una infusión precolombina de origen guaraní preparada con hojas de yerba mate, planta originaria de América del Sur, llamada mate.
Existe también un amplio consumo de té, ya sea de su variedad clásica introducida por influencia de la inmigración británica, como de hierbas digestivas de provenientes de antiguas tradiciones precolombinas como el boldo y la peperina.

Entre las bebidas alcohólicas se destaca el vino, del cual la Argentina es el quinto productor mundial, y que es producido principalmente en Mendoza y San Juan, y en otras provincias cordilleranas. Entre los vinos característicos del país se destaca el malbec.
El desayuno clásico es pan con manteca y dulce, acompañado de café, leche y, eventualmente, mate; este último suele reemplazar totalmente al desayuno
Existe la tradición de dedicar el almuerzo del domingo al asado o las pastas, en reuniones familiares o con amigos.

V.- Historia


Los primeros registros de pobladores en el actual territorio argentino se remontan al período Paleolítico.

La colonización española comenzó en 1512. Argentina surgió como el estado sucesor del Virreinato del Río de la Plata, una entidad del Imperio español fundada en 1776.
El 25 de mayo de 1810 alcanzó la independencia de facto cuando fue depuesto el último virrey español que gobernó desde Buenos Aires, organizándose la Primera Junta de gobierno.
El 9 de julio de 1816 la independencia fue proclamada de manera formal en San Miguel de Tucumán.
El nombre de Argentina proviene del latín argentum (‘plata’) y está asociado a la leyenda de la Sierra de la Plata, común entre los primeros exploradores europeos de la región, tanto españoles como portugueses.

Fueron estos quienes denominaron Rio da Prata (‘Río de la Plata’) al gran estuario descubierto por la expedición portuguesa de 1502, en la que participaba Américo Vespucio, y al que luego llegó Juan Díaz de Solís en 1516, llamándolo Mar Dulce.

A.- Prehistoria


Los primeros pobladores del actual territorio argentino se remontan al 12avo o al 13er milenio, de acuerdo a los hallazgos de Los Toldos y Piedra Museo, en la provincia de Santa Cruz.
Entre los pueblos originarios, los cazadores y recolectores habitaron la Patagonia, la Pampa y el Chaco; mientras que los agricultores se instalaron en el noroeste, Cuyo, las Sierras de Córdoba y, más tarde, en la Mesopotamia argentina. Tastil, en el noroeste, fue la ciudad precolombina más grande ubicada en el actual territorio argentino, con una población de dos mil habitantes.
Los primeros rastros de la vida humana en el territorio que luego será Argentina corresponden a pueblos de un nivel cultural paleolítico, incorporándose hace unos 3 mil años los primeros aportes culturales mesolíticos y neolíticos.
Hasta la época de la conquista y colonización europea, el actual territorio argentino estuvo ocupado por varios pueblos originarios con diferentes organizaciones sociales, que se pueden dividir en tres grupos principales:
1.- Cazadores y recolectores de alimentos básicos canoeros oceánicos, como los yagán o yámana y los haush en Tierra del Fuego y los canales fueguinos.
2.- Cazadores avanzados y recolectores de alimentos como los pámpidos, en el centro-este: hets en las praderas y estepas de la región pampeana y norpatagónica; y chonks en la Patagonia invadidos desde el s.XVIII por los mapuches alfareros procedentes del centrosur del actual Chile y los qom y wichi en la región chaqueña.
También pertenecen a este grupo los pámpidos charrúas y minuanes, que habían incorporado la cerámica.
3.- Los agricultores con cerámica como los guaraníes y las culturas andinas y derivadas. A partir del segundo milenio, los avá (un pueblo amazónido conocido desde el siglo XVII por los españoles como guaraníes) invadieron el NEA y el Litoral argentino; eran cultivadores de mandioca y avaty o maíz en forma de roza (tala y quema de florestas) y por ello semisedentarios.
Las culturas centradas en la agricultura y ganadería del NOA eran puramente sedentarias, y habían desarrollado redes comerciales englobadas en el conjunto actualmente llamado diaguita; tras establecer un sistema cuasi-estatal en torno a señoríos locales, fueron sometidos por el imperio incaico hacia el año 1480.
Influidos por estas culturas andinas, otros pueblos como los henia-kâmîare, tonocotés y huarpes desarrollaron una agricultura y ganadería de menor desarrollo, adaptada a las condiciones de las regiones llanas y serranas del centro de la actual Argentina y de Cuyo.
En los siglos XIV y XV, el Imperio incaico conquistó parte de las actuales provincias de Jujuy, Salta, Catamarca, el extremo oeste de la provincia de Tucumán, parte oeste de las provincias de La Rioja y San Juan, el noroeste de la provincia de Mendoza y, probablemente, el norte de la de Santiago del Estero, incorporando sus territorios al Collasuyo, que era la parte sur del Tahuantinsuyo o regiones de tal imperio. Tradicionalmente, se atribuye la conquista al monarca inca Túpac Yupanqui. Varios señoríos de la región, como los omaguacas, los likanantai (atacamas), los huarpes, los diaguitas y otros, intentaron resistir, pero los incas lograron dominarlos, trasladando a sus territorios a los mitimaes o colonos deportados de las tribus de los chichas, que habitaban en lo que es el suroeste del actual territorio boliviano.
Otros, como los sanavirones, los lule-tonocoté y los henia-kâmîare (popularmente llamados comechingones), resistieron con éxito la invasión incaica y se mantuvieron como señoríos independientes.

B.- Conquista Española


A partir de comienzos del siglo XVI el Imperio Español conquistó aproximadamente un tercio del actual territorio argentino, sometiendo a los pueblos originarios que lo habitaban. Como en todo el continente la población indígena sufrió una gran mortandad que produjo una catástrofe demográfica, razón por la cual los conquistadores europeos introdujeron esclavos secuestrados en el África subsahariana.
El fuerte de Sancti Spiritu fue el primer asentamiento español, instalado en 1527, a orillas del río Paraná, a 40 km al norte de la actual ciudad de Rosario.
Entre 1560 y 1667 los señoríos diaguitas mantuvieron una larga resistencia conocida como las guerras calchaquíes en el actual noroeste argentino.
En el siglo, se establecieron las misiones jesuíticas guaraníes. Fueron comunidades misionales fundados por la Compañía de Jesús entre los guaraníes y pueblos afines, que tenían como fin evangelizar y evitar la esclavización de los indígenas de las actuales provincias de Misiones, Corrientes, y parte del Paraguay y Brasil. Cumplieron con éxito su tarea, hasta que, en el año 1768, el rey español Carlos III ordenó expulsar a los jesuitas.
Durante la mayor parte del período colonial, el territorio argentino fue parte del Virreinato del Perú, hasta que en 1776 el rey Carlos III de España creó con parte de su territorio el Virreinato del Río de la Plata.

La ciudad de Buenos Aires fue designada como su capital por su creciente importancia como centro comercial, y con la idea de resistir mejor a un eventual ataque portugués, así como también para tener un acceso más fácil a España a través de la navegación atlántica.
En el siglo XVIII, la multiplicación natural del ganado vacuno y equino cimarrón en las llanuras pampeana, de la Banda Oriental del Río de la Plata y del sur de Brasil, provocó la aparición de un tipo especial de campesino independiente a caballo llamado gaucho, en el caso de los varones y china, en el caso de las mujeres.

Los gauchos desarrollaron una cultura de características propias, adhirieron y lucharían en la guerra de la Independencia y enfrentaron a los estancieros para garantizar su derecho al acceso al ganado y la tierra, hasta ser vencidos en la segunda mitad del siglo XIX.

Esta riqueza en ganado salvaje también llevó a la aparición de indígenas de tradición ecuestre en el Chaco, la Pampa y la Patagonia, que entablaron una dinámica de lucha intermitente por los recursos ganaderos con la población española y criolla.
Hasta mediados del siglo XIX, gran parte de la Patagonia y las Pampas permanecieron bajo el control de diferentes pueblos indígenas: principalmente, chonks y luego también los mapuches en la Patagonia y ranqueles en la llanura pampeana hasta el último cuarto del siglo XIX.
Asimismo, los territorios de gran parte de la región chaqueña no fueron colonizados por los europeos, sino que permanecieron habitados por pueblos autóctonos como los qoms, moqoits (mocovís o, mocovíes), pilagás y wichis hasta principios del siglo XX.
La población indígena sedentaria fue sometida a relaciones de dependencia permanente respecto de la población española.
Aunque con el paso de las generaciones fue absorbida dentro una población étnicamente identificable como “criolla”, este proceso de mestización no fue total, como lo demuestra la participación de poblaciones del Noroeste del actual territorio argentino en el gran levantamiento indígena de 1780, con epicentro en el Cuzco, dirigido por el inca Túpac Amaru II.

C.- La Independencia


Hacia 1806 y 1807, tuvieron lugar las Invasiones Inglesas al Río de la Plata, que fueron repelidas en dos oportunidades por las guarniciones militares y por la población civil, que se organizó en unidades de milicias formadas por numerosos criollos, españoles, indígenas y hasta esclavos negros.
El virrey Rafael de Sobremonte fue culpado de cobardía e impericia ante los iniciales triunfos de los invasores, y reemplazado por el cabildo de la capital, siendo reemplazado por Santiago de Liniers, héroe de la Reconquista y la Defensa.
Los principales líderes de estas milicias se convirtieron rápidamente en una nueva élite de poder en la ciudad de Buenos Aires, ingresando como miembros del Cabildo.
Aunque Liniers fue confirmado en su cargo por el Rey de España, la destitución de un virrey por presión popular fue un hecho inédito en la historia de América, que dieron un gran prestigio a Buenos Aires, que ganó un carácter de Hermana mayor ante las demás provincias.
En mayo del año 1810, ante la noticia de la completa derrota española frente a Napoleón Bonaparte, el pueblo de Buenos Aires inició la Revolución de Mayo, que derrocó y expulsó al Virrey Cisneros, eligiendo en su lugar una junta de gobierno integrada mayoritariamente por criollos que dio origen a la prolongada Guerra de la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata contra España entre 1810 a 1824).
Mientras se desarrollaba la guerra de independencia, también tuvo lugar una compleja disputa por la forma de organización del nuevo Estado, que generó en 1814, el inicio de una guerra civil que duraría más de medio siglo.
El líder de la fracción federal, el oriental José Gervasio Artigas fue proclamado Protector de la Unión de los Pueblos Libres, una liga de provincias que se negaban a ser administrados por el gobierno unitario de Buenos Aires.

La misma organizó el llamado Congreso de Oriente en Concepción del Uruguay, del cual aún se discute si alcanzó a proclamar la independencia de España

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El 9 de julio de 1816, en la ciudad de San Miguel de Tucumán, un congreso de diputados de las provincias del noroeste y centro-oeste del país y de la de Buenos Aires, junto con algunos diputados exiliados del Alto Perú, proclamó la independencia de las Provincias Unidas en Sud América.
En varios puntos de Sudamérica los nuevos gobiernos debieron enfrentar la resistencia contrarrevolucionaria de los ejércitos realistas, que intentaban restaurar la autoridad de la monarquía española en la región.
Comenzaron las guerras por la independencia. Algunos de los principales comandantes fueron Manuel Belgrano, al mando del Ejército del Norte, José de San Martín, creador del Ejército de los Andes, Martín Miguel de Güemes, organizador de la guerra gaucha y Juana Azurduy, comandante de la guerra de guerrillas en el Alto Perú.
El Estado argentino considera a San Martín como el mayor héroe militar de su independencia y lo honra con el título de Padre de la Patria. Junto a Simón Bolívar, fueron los máximos responsables de las gestas libertadoras que terminaron con la presencia española en el continente.

D.- La Organización Constitucional


En 1852, Rosas fue derrotado en la batalla de Caseros por el Ejército Grande, una alianza entre las provincias de Entre Ríos y Corrientes, las tropas coloradas de Uruguay y otras de Brasil. La alianza fue encabezada por el federal antirrosista Justo José de Urquiza, gobernador de Entre Ríos, quien asumió la presidencia provisional.
Este período duró hasta la sanción de una Constitución en 1853, que con algunos cambios ha regido en el país hasta la actualidad.
La misma adoptó un régimen federal, pero la provincia de Buenos Aires se separó de la Confederación Argentina, que debió establecer su capital en la ciudad de Paraná.

En 1859, la Confederación derrotó a Buenos Aires en la batalla de Cepeda, forzándola a firmar el Pacto de San José de Flores, por el cual Buenos Aires se reincorporaba a la que desde entonces pasó a llamarse República Argentina.
No obstante, la reunificación definitiva fue lograda bajo la dirección de Buenos Aires tras la batalla de Pavón en 1861, durante la presidencia de Bartolomé Mitre.
En 1865, la Argentina se involucró nuevamente en una guerra civil en Uruguay, a lo cual el Paraguay respondió ocupando la ciudad de Corrientes.
Tras firmar una Triple Alianza con el Brasil y Uruguay, la Argentina tomó parte en la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay, que duró cinco años y requirió la participación de diez mil soldados argentinos.
El Paraguay resultó finalmente derrotado en 1870, quedando totalmente devastado y muerta una gran parte de su población masculina.
Pese a su enorme costo económico y en vidas humanas, y a que fue causa de la continuación de las guerras civiles en la Argentina, este país logró consolidar sus límites en el noreste, ya que se fijó la frontera en los ríos Pilcomayo, Paraguay y Paraná.
Durante las presidencias de Mitre, y sobre todo de Sarmiento y Avellaneda, la Argentina se insertó en la economía mundial como un país agroexportador, sostenido por una amplia red ferroviaria y el avance del sistema educativo. Tras dos sangrientas revoluciones en 1874 y 1880, en este último año la ciudad de Buenos Aires fue federalizada, y se estableció un equilibrio durable entre las provincias y la capital.

E.-Golpes de Estado y Regímenes Democráticos


El 6 de septiembre de 1930 se produjo el primero de una serie de golpes de Estado en Argentina que llevó a un grupo cívico-militar a establecer una dictadura justificada por la Corte Suprema como “gobierno de facto”, después de derrocar a Hipólito Yrigoyen.
Este golpe de Estado inició una secuela de gobiernos fraudulentos conocidos como la Década Infame.
El modelo agroexportador argentino entró en crisis por el cierre de los mercados internacionales causado por la Crisis de 1929.
El país impulsó un proceso de sustitución de importaciones que desarrolló un amplio sector industrial.
La Década Infame fue derrocada por la Revolución del 43, un segundo golpe de estado que instaló un gobierno militar en cuyo seno se produciría una alianza entre sindicatos y algunos militares que dieron origen al peronismo.

A pesar de la presión de Estados Unidos desde que este país entró a la guerra a fines de 1941, cuando fue atacado por Japón, la Argentina se mantuvo neutral durante la mayor parte del resto de la Segunda Guerra Mundial, uniéndose a los Aliados el 27 de marzo de 1945, durante el gobierno del general Edelmiro Farrell, poco antes de la terminación de la Guerra.
En 1946, fue electo presidente Juan Domingo Perón con apoyo de los sindicatos organizados en el Partido Laborista. Perón, acompañado por su esposa Evita, encabezó un nuevo movimiento que puso el acento en la justicia social, la soberanía política y la independencia económica.
Bajo su gobierno se estableció el sufragio femenino en 1947, la igualdad de hombres y mujeres en el derecho familiar, la igualdad de los hijos nacidos dentro o fuera del matrimonio, la gratuidad de la enseñanza universitaria, se erradicó el paludismo, etc.58
A través de la Fundación Eva Perón, se desarrolló una ayuda social sin precedentes en el país, brindando apoyo económico a los sectores más vulnerables. También se nacionalizaron los ferrocarriles y el comercio exterior, y se generó un fuerte proceso de industrialización, promoviendo la industria pesada.
En 1951, Perón fue reelegido para un nuevo período presidencial con el 62,5 por ciento de los votos en lo que constituyó la primera elección con sufragio universal de hombres y mujeres en la Argentina.
En 1952, murió Evita. Casi 60 años después, sería declarada la Mujer del Bicentenario, como el símbolo del protagonismo de la mujer en la historia argentina.
El peronismo contó con una amplia adhesión de la población, pero también con un fuerte rechazo de los sectores opositores, polarizándose la sociedad argentina en peronistas y antiperonistas. Su política perjudicó a los intereses británicos, dominantes hasta entonces en la economía, que apoyaron a los opositores.
El inicio de un conflicto con la Iglesia católica debilitó la lealtad al gobierno de vastos sectores y unificó a la oposición.
El 16 de junio de 1955 una conjura cívico-militar, utilizando unos treinta aviones de la Armada y de la Fuerza Aérea, bombardearon y ametrallaron a la población de Buenos Aires en la Plaza de Mayo y otros lugares.
Este ataque produjo 308 víctimas oficialmente identificadas, entre ellas 111 activistas sindicales que incluyen a 23 mujeres, un número de muertos que no pudieron ser individualizados debido a las mutilaciones y más de 700 heridos.
En septiembre Perón fue derrocado por un nuevo golpe autodenominado Revolución Libertadora, que proscribió al peronismo, muchos de cuyos partidarios fueron encarcelados o fusilados, lo que le valió al golpismo el mote de Revolución Fusiladora. Perón se exilió hasta la recuperación de la democracia en 1973.
Arturo Frondizi (UCRI) fue elegido presidente en 1958. El golpe esta vez tuvo la particularidad de que el poder fue asumido por el civil José María Guido, nombrado presidente por la Corte Suprema de Justicia ese mismo día tras el derrocamiento y arresto de Frondizi, alegando para su nombramiento un vacío de poder.

Con el peronismo todavía proscripto y el expresidente Frondizi detenido en 1963 y fue elegido como mandatario Arturo Umberto Illia (UCRP), quien también sería depuesto por un golpe militar en 1966, que llevaría al gobierno a Onganía.
Su dictadura, la primera de las tres que conformaron la autodenominada Revolución Argentina (1966-1973), fue también la primera dictadura permanente instalada en el marco de los regímenes militares que se multiplicaron en América Latina con apoyo activo de Estados Unidos a través de la Escuela de las Américas y la doctrina de la seguridad nacional en el marco global de la Guerra Fría.
En 1974, María Estela Martínez de Perón se convirtió en la primera mujer americana en ocupar el cargo de jefe de Estado.
Tras la renuncia del presidente Héctor José Cámpora, ese mismo año, Juan Domingo Perón fue elegido presidente por tercera vez, precipitando así su muerte nueve meses después. Lo sucedió su vicepresidenta y esposa, María Estela Martínez de Perón.

El 24 de marzo de 1976, se produjo un nuevo golpe militar que instaló una nueva dictadura permanente autodenominada Proceso de Reorganización Nacional, que duraría casi ocho años, y que estaría internacionalmente coordinada con las demás dictaduras sudamericanas mediante el Plan Cóndor, bajo el amparo de los Estados Unidos.
La primera junta militar, de izquierda a derecha: Emilio Massera, Jorge Videla y Orlando Agosti.
Condenados a prisión perpetua en 1985, por crímenes de lesa humanidad. Como respuesta se formaron organizaciones de derechos humanos, como las Madres de Plaza de Mayo y las Abuelas de Plaza de Mayo, que desempeñarán un rol crucial en el juicio y castigo a los culpables y en la recuperación de los bebés secuestrados cuya identidad había sido suprimida.
La dictadura contó con apoyo activo de los principales grupos empresariales, ocupando funciones claves del gobierno, así como del Fondo Monetario Internacional, las empresas multinacionales, los principales medios de prensa, junto a periodistas y comunicadores destacados.
El plan económico siguió los lineamientos de la Escuela de Chicago. Un sector importante de la población apoyó la dictadura, en tanto que otro sector la resistió mediante la acción guerrillera, la creación de organizaciones de derechos humanos como las Madres de Plaza de Mayo, o la acción sindical y las huelgas.
La deuda externa, que condicionará a los gobiernos democráticos a partir de 1983, pasó de 7.700 millones en 1976 a 45.000 millones de dólares en 1983, en muchos casos fruto de operaciones delictivas en beneficio de los grupos económicos y las empresas multinacionales.
En 1978, se produjo una grave crisis con Chile por los límites en la zona del canal Beagle, que llevó a ambos países al borde de la guerra. En el año 1982 se desarrolló la Guerra de las Malvinas con el Reino Unido; la derrota argentina fue uno de los factores que llevó al colapso del régimen militar y al llamado a elecciones generales para el año siguiente.

F.- Recuperación de la Democracia


El gobierno democrático fue restablecido el 10 de diciembre de 1983. El nuevo presidente fue Raúl Alfonsín, de la Unión Cívica Radical, quien dispuso investigar los crímenes de lesa humanidad de la dictadura creando la Conadep, ente que produjo un decisivo informe titulado.
Las tres primeras juntas militares fueron enjuiciadas y algunos de sus miembros condenados, aunque también bajo su mandato y por presión militar comenzaron a sancionarse las leyes de impunidad.
En 1984, se puso fin a la disputa limítrofe con Chile sobre el canal de Beagle. En 1985 acordó con el nuevo presidente democrático de Brasil José Sarney, iniciar el proceso de integración regional que se concretaría en 1991 con el nombre de Mercosur.

Después de las elecciones presidenciales de 1989 y afectada la gobernabilidad del país por un proceso hiperinflacionario, Alfonsín se vio obligado a “resignar” la Presidencia y entregar el mando con seis meses de anticipación.
Asumió Carlos Menem del Partido Justicialista. Con un fuerte protagonismo del ministro Domingo Cavallo detuvo la inflación mediante un régimen de convertibilidad y llevó adelante un amplio proceso de privatizaciones, desregulación, apertura de la economía y endeudamiento externo, en consonancia con el Consenso de Washington de 1989 y apoyo del FMI.
Socialmente apareció la desocupación masiva y la criminalidad se elevó bruscamente, convirtiéndose ambos en problemas centrales de la agenda política. En 1991, la Argentina entró en guerra contra Irak sin autorización del Congreso Nacional, bajo las órdenes de Estados Unidos.
En 1992 y 1994, sufrió dos grandes atentados terroristas, contra la embajada de Israel y contra la AMIA, con 23 y 85 muertos respectivamente, sin que se descubrieran los culpables, en investigaciones con muchas irregularidades.
Se resolvió la disputa limítrofe con Chile por 481 km² ubicados en la zona del Lago del Desierto.
En 1994, un pacto entre Alfonsín y Menem permitió la reforma de la Constitución y al año siguiente Ménem fue reelecto. Una operación de tráfico de armas a Ecuador y Croacia causó la voladura de la fábrica de armamentos de Río Tercero, dañando la ciudad, causando siete muertos y afectando seriamente las relaciones con el Perú.
Los conflictos sociales y las huelgas aumentaron, estallando puebladas y cortes de ruta que dieron origen al movimiento piquetero.
En 1998, comenzó un período de recesión que duró cuatro años y desembocó en la peor crisis de la historia argentina.
Fernando de la Rúa asume en 1999, acabando con diez años de gobierno menemista. Renunciara en 2001, tras el estallido de la crisis socio-económica.
En diciembre de 1999, asumió la presidencia Fernando de la Rúa de la Unión Cívica Radical, que por entonces formaba parte de La Alianza. Tomó medidas para reducir el déficit público y flexibilizar los derechos laborales, siguiendo las indicaciones del FMI.

La crisis económica y social se agravó y el gobierno designó al exministro del presidente Menem, Domingo Cavallo, quien dispuso la congelación de los depósitos bancarios, que culminó en una insurrección social generalizada, con decenas de asesinatos causados por las fuerzas de represión, que llevó a la renuncia del Presidente el 20 de diciembre de 2001.
Durante dos semanas de incertidumbre se sucedieron varios presidentes, entre ellos el breve gobierno de Adolfo Rodríguez Saá, durante el cual el país entró en default al declarar la moratoria de la deuda externa.
El 2 de enero de 2002, la Asamblea Legislativa eligió a Eduardo Duhalde, del Partido Justicialista, como presidente provisional.

En 2003, fue elegido presidente Néstor Kirchner del Partido Justicialista, fuerza principal del Frente para la Victoria. En este período el Congreso inició el procedimiento de juicio político contra cinco miembros de la Corte Suprema, motivando la renuncia de tres y la remoción de otros dos.
Se canceló la deuda con el FMI y se realizó una reestructuración de la deuda externa con una fuerte quita.

En 2007, ganó nuevamente el Frente para la Victoria (FPV), convirtiéndose Cristina Fernández de Kirchner en la primera mujer elegida para ese cargo en el país.

En 2011, el FPV ganó por tercera vez las elecciones presidenciales, resultando reelecta Cristina Kirchner.

En 2012, comenzó un largo período dificultades económicas y deterioro de los indicadores sociales, en el marco de la Gran Recesión mundial y especialmente de la crisis económica de Brasil, con una inflación cercana al 30 por ciento, aunque los datos oficiales continuaron indicando tasas menores.
En las elecciones de 2015, triunfó Mauricio Macri, de Propuesta Republicana (PRO), con la alianza electoral Cambiemos, iniciando una etapa de cambio completo de la orientación que habían tenido hasta ese momento las políticas de los gobiernos kirchneristas.